Un billete para cualquier lugar
Se levantó y se echó todo su capital al bolsillo una mañana de septiembre, cuando el verano daba sus últimos coletazos.
Tomó todas sus pertenencias y las puso en una bandolera que se colgó al hombro. Respiró la bruma del mar como si no pudiera hacerlo en mucho tiempo, y paseó por la arena oscura de una Fuengirola que la víspera se le antojó más fría y desierta.
Lo último que leyó antes de llegar a la estación, fue el nombre de una calle: Jesús Santo Reim.
Situado ante una taquillera escéptica que buscaba una cámara oculta, en aquella mal llamada estación, le explicó lo que quería:
-Quiero que me dé un billete para el próximo destino, pero no me diga adonde voy. Como máximo puede costar… Déjeme ver… 39 €uros con 25 céntimos.
30 Marzo, 2006 a las 3:41 am
Bonito escrito, se me pasó una melodia y todo por la cabeza para una cancion.
30 Marzo, 2006 a las 9:29 am
Siempre quise hacer eso pero no he encontrado a nadie dispuesto/a a acompañarme en esa aventura.
Un besote.
30 Marzo, 2006 a las 9:43 am
estoy pensando que con los diez euros que tengo en el bolsillo no iría demasiado lejos… y bueno, a ver si ahorro y hago lo mismo pero en avión
31 Marzo, 2006 a las 6:44 pm
Da igual el destino, lo importante es desprenderse de las cosas materiales…
17 Noviembre, 2006 a las 5:45 pm
tenemos un post con esta cancion y no se porque he llegado a este sitio….ahora solo te escribo para que leas o por lo menos le eches un vistacillo a mi blog
un besito