A mis amigos
No sabéis, cómo me gustaría ser cualquiera de vosotros en lugar de yo mismo.
Disfrutar de la fiesta, del alcohol; de todo lo que conlleva ser un estudiante en esta época moderna.
Ojalá pudiera participar de vuestras diversiones y quehaceres, ser capaz de amar a más de una mujer a un tiempo, gustar de las discotecas y demás antros nocturnos que parecen mostrarse como la única opción después de pasada cierta hora de la madrugada…
Pero sin embargo no me sale. Y no es que me crea mejor que vosotros por ser distinto, sino más bien al contrario. Hoy he sentido vuestro aprecio como hace tiempo que no lo sentía y sin embargo, seguía estando solo. Desearía ser igual que vosotros; igual que casi todos.
¿Y qué le voy a hacer, si prefiero el ruido de mis propios pasos volviendo solitario a casa, en lugar de las estridencias de un local aderezado con alcohol y toneladas de sexo? ¿Qué culpa tengo, de preferir lamentarme a poner remedio? Tal vez no sepa cómo llevar a buen término esta tarea, quizá se trate simplemente de que me es físicamente imposible.
Ni siquiera yo, quiero ser como yo. Ni tan siquiera el más desidichado e infeliz de vosotros, deja de antojárseme una meta deseable.
Daría cualquier cosa por cambiar, por parecerme a vosotros y no distinguirme; por tener los mismos gustos y compartir las pasiones… Pero no, hoy no… Quizás otro día.
10 Marzo, 2008 a las 6:10 pm
Tes écrits ont déjà susciter en moi de nombreuses sensations très diverses, mais c’est la première fois qu’ils arrivent à m’émouvoir. Peut-être qu’en réalité tu es plus lyrique et romantique que tu ne le penses. Ou peut-être que c’est parce que j’ai un horrible rhume depuis hier et que la combinaison de ce dernier avec le cannabis est en train de me provoquer de nouveaux effets, encore inconnus au bataillon.
Enfin, ne t’en fais pas, Gainsbourg aussi est émouvant parfois.
3 Abril, 2008 a las 12:18 pm
vive y se tu mismo, asi eres y asi serás que mas da lo que quieran los demás. a vivir que son dos dias