Conglomerado de bondad
¿Compensa vivir? ¿Merece la pena? ¿Volverías a nacer si pudieras?
Piensa en todas las cosas buenas que te han ocurrido en tu vida, y luego en las malas. ¿Cuáles son más numerosas?
Nos pasamos el tiempo esperando aquellas cosas que realmente nos gustan mientras pasamos la mayor parte de la vida en esas otras que o bien nos son indiferentes o bien nos desagradan:
- Llegar a la bola de chocolate del fondo del cucurucho de helado…
- La espera de una festividad, reunión, viaje…
- Terminar los dos platos para llegar al postre.
- Que llegue la hora de la cita con esa chica con la que hemos quedado.

No dura nada… Lo que nos causa placer es tan efímero como un soplo de aire que te acaricia la cara en una cálida y estrellada noche de verano.
Una de dos: O comenzamos a disfrutar del resto del helado, los días particulares, los dos primeros platos y las horas previas a una cita, o tendremos inevitablemente que sacar como conclusión que si hacemos balance, sería mejor estar muerto.
Si se sucedieran continuamente los buenos momentos y nunca los malos, probablemente viviríamos escasas horas, días… O como mucho, meses.
11 Abril, 2005 a las 9:50 pm
Muy bueno, sí señor. Vale, quizá es que me pillas en ese momento de reflexión interna. Ese momento en el que estuve esperando un bendito SMS durante cinco horas y media