El mundo a tus pies

Si pudiera ponerte el mundo a los pies, tú sólo tendrías que pensar en los zapatos adecuados
En tanto que fuera sol, jamás verías ningún día nublado y la bruma no llenara de niebla tu camino
La vida no es más que un envoltorio vacío y arrugado, al que mirar nostálgico y echarte de menos
Al convertirme en tu sombra, estaría siempre contigo y te velaría desde el anonimato

Pero sólo soy una persona. Y además, una persona que nunca supo ser como Calígula, ni como Nerón, ni como Cicerón, ni como Ovidio, ni como Plauto, ni como Plinio el viejo ni el joven. Ni como ninguno de Grecia, Francia ni España cuyo nombre fuera recordado póstumamente.

Desde que leo, he escrito imaginariamente mil versos apócrifos que imitaban al autor, pensando en ti.
Y esto, es todo la verdad. Ya sabes que yo nunca tuve dinero para un abogado de pago.

No existe ningún estuche tan grande y valioso como para que pueda caber tu nombre.
Soy incapaz de mirarte sin quererte, e incluso de dejar de verte aún cuando no te mire.

2 respuestas para “El mundo a tus pies”

  1. Anónimo:

    eres un facha de mierda

  2. Chyo:

    Conmovedor ;P.

Deja un comentario