Veinticuatro años
De los dieciocho a los veinticuatro años se marca una sutil diferencia; tanto, como dejar de visitar a los colegas, para ir a ver el nuevo pisito que se ha comprado uno de ellos, con la que ahora es su mujer y antes de engordar, era su novia.
Cumplir veinticuatro años, es rozar el cuarto de siglo y pararse a pensar entre sorbo y sorbo del café, un poco en el futuro. Se trata, de mirarse sinceramente en el espejo y preguntarse si cumplió alguno de los objetivos que tenía hasta la fecha.
Pero, ¿y si no los tenía? ¿Y si casi todos los objetivos que uno se fijó no iban más allá de los dos meses vista? ¡Mal asunto amigo! ¿Acaso consideró escapar sin abonar la factura?
He gastado cientos de zapatos, de pañuelos, de pantalones… ¿Cuántos zapatos, pañuelos y pantalones harán falta para que me gaste por el tiempo y el uso como ellos?
Tener veinticuatro años, es escuchar a tus padres murmurando: ¿Tú crees que tardará mucho en irse de casa?. Ir a una función del teatro en la que fue tu aula de primeria, y verla exactamente como en la época en que se estudiaba allí, pero todo mucho más viejo y más pequeño: En cuanto a la vejez, es cierto que también afecta a uno mismo… Pero la pequeñez, surge de que ahora somos adultos, lo cual es mucho más inquietante.
Y hoy me he vuelto a despertar en mi cama de toda la vida, y de pronto he comprendido que no siempre me podré levantar ahí. Que de hecho últimamente casi no lo hago, porque estudio fuera; pero por más que no me haya percatado hasta ahora, están contadas las veces en que el olor a churros recién hechos por mi madre me despertará agradablemente. Tampoco podré pedirle para siempre a mi padre que me deje en paz, ni decirle eternamente que me gusta fumar porros y que de algo hay que morirse; pues lo cierto es que en mi cumpleaños, siempre comprendo que en efecto, y por más que en la juventud a uno se le antoje alejado el momento; hay que morirse.
Además, sé que no se puede vivir aquí para siempre, porque este mundo se degrada: El sillón ya no es tan tierno, o más bien soy más pesado y me hinco su esqueleto de huesos de madera en mis carnes algo quejumbrosas ya. El televisor, luce descolorido; apagado, al igual que los ojos de mi madre. Las cortinas están pardas y más arrugadas, exactamente igual que mi padre. Mi hermano, resulta haber dejado de ser un prepúber para andar por ahí con novias de esas de la adolescencias y si tuviera uno mayor, puede que hasta se hubiera emancipado mostrándote el camino unívoco a seguir.
Perder la juventud, es ganar en arrugas lo que pierdes en pelo; verse despojado de un poco habilidad, por haber ganado en experiencia, cambiar sueños locos por realidades corrientes y quizá hasta molientes.
Veinticuatro años… ¡Ah! Veinticuatro años… Cumple veinticuatro años y pregúntate si cada mujer nueva que conozcas, será la última. Si te has enamorado por última vez porque eres un romántico (en el más incorrecto sentido de la palabra), o demasiado infantil, o simplemente por extraña casualidad.
Cumplir veinticuatro años, es preguntarse si se está mejor en el bar con los hombres o de botellón con los zagales. Es no saber si se prefiere el menú infantil en las bodas o el cóctel de gambas y el róbalo.
Cumplir veinticuatro años, es mirar el calendario, caer en la cuenta de que el año anterior tampoco era para tanto; y que ojalá cumplieras un año menos en lugar de uno más. Pero sobre todo… Es observar los 364 días restantes que no son tu cumpleaños y reflexionar sobre utilizarlos de forma que en nuestro próximo aniversario nos consuele.
Un año menos de vida y ya sólo me queda uno más para despedirme definitivamente. Por eso tal vez no haya vigésimo quinto artículo festejando mi cumpleaños. Sé que la palmaré, pero no la fecha exacta. Ojalá me dé tiempo a celebrarlo en una última fiesta en la que no me pesará la incertidumbre de un mañana inexistente.
16 Abril, 2008 a las 1:30 am
¡¡¡FELICIDADES!!!
ya sé que he sido una de las primeras en felictarte por un sms pero también me gustaría dejar constancia aquí, en tu bitácora, esa que me hizo interesarme en una persona tan maravillosa como tú.
Sé que sólo te queda un año de vida pero espero estar a tu lado para disfrutarlo contigo xD.
Además piensa que eres como el buen vino que va mejorando con los años.
Un besito y que pases un día muy especial aunque yo no esté a tu lado para celebrarlo.
¡Ay Yonii! si es que te quierooo, muakkkk.
16 Abril, 2008 a las 7:37 am
¡¡¡Muchas Felicidades!!! Espero que lo pases muy bien y disfrutes los veinticuatro. Siempre he sido incredula con aquello de los veinticinco, así que tienes 364 días para pedir la prórroga. ¿no?
16 Abril, 2008 a las 10:24 am
Con lo que has contado no sé si felicitarte, jajaja, pero por lo menos prometeme que lo celebrarás!
16 Abril, 2008 a las 10:28 am
Muchas Felicidades, y que cumplas cientos más, xD.
16 Abril, 2008 a las 2:44 pm
felicidades Miso!
Me has hecho reflexionar en el día de tu cumpleaños, lo que no reflexioné en el del mío xD
16 Abril, 2008 a las 10:07 pm
Felicidades!
en un plis me tienes en tu fiesta, ahora salgo de casa. Vengo a cumplir con la tradición que me contaste xD. Si acaso, diles a las otras que vayan empezando…pero que me guarden un pedacito de tí ¿eh? ¡Qué de golosas insolidarias hay en el mundo!
24…Si la edad se contara en horas, empezarías nuevo día a partir de hoy… a ver qué sorpresas te depara. Ya nos contarás.
besos,
Airu