El secreto de la felicidad
Al contrario de lo que se suele aseverar en diversas ocasiones, la felicidad es algo fácilmente alcanzable por cualquiera que cuente con solamente dos factores.
La religión judeocristiana, la hipocresía, la cursilería, el romanticismo, la metrosexualidad u otras cosas de sarasa, bien entendido, han sido el sustrato sobre el que se han cimentado todas esas complejas teorías sobre que los seres humanos necesitamos una inmensa cantidad de chorradas; detalles como tener pasiones por la música, la literatura, la pintura, pequeños retos y que los planetas se alineen de forma favorable a nuestro signo zodiacal.
Estas dos cosas que hay en la vida, no son salud y dinero, ni dinero y amor; ni tan siquiera amor y dinero con una salud mediocre. Se trata indudablemente de las dos palabras que saldrían de la boca bajo cualquier forma, hacia un genio que hipotéticamente concediera todos los deseos posibles del mundo: Dinero y mujeres.
4 Mayo, 2008 a las 1:21 am
La felicidad consiste en copartir.
3 Junio, 2008 a las 5:38 am
La felicidad es enfrentar los retos que cada día la vida te va presentando y superarlos.
El dinero, después de cierta cantidad, para lo único que sirve es para dar problemas (al rato no hayas donde guardarlo o empiezan a pedirte préstamos que nunca regresan).
Felicidad es tener salud, porque sin ella no puedes movilizarte.
Felicidad es tener una familia a quien amar y por quien trabajar.
Los vicios te proporcionan euforias momentáneas y si persistes en ello te haces adicto y después viene la rehabilitación.
Estudiar, trabajar, practicar deportes o tener hobbies, proporciona felicidad.
Paradógicamente, a veces, la soledad nos proporciona felicidad. Momentos de soledad para meditar, reflexionar o estar con nosotros mismos.