El oro que robaron los españoles

El oro que robaron los españoles

Cada vez que conozco a algún latinoamericano, no importa su sexo, edad, ocupación social o si es zurdo, diestro o ambidiestro; me acaba insinuando, comentando algo al respecto o preguntando abiertamente: “¿Dónde está el oro que se robaron ustedes los españoles?

La verdad, es que nunca he sabido muy bien cómo contestar ante tamaña afirmación. Ya he registrado los cajones de mi cuarto, bajo mi cama y hasta he vaciado centenares de botellas de vino, no fuera a ser que el oro estuviera en el fondo. En lo que a mí concierne, justo es subrayarlo, puedo jurar sobre la tumba de mis antepasados, que no vi ni una sola pepita del caro metal.

Por lo tanto, para responder a sus acusaciones, de ahora en adelante, seré yo el que les formule una pregunta: ¿Dónde está el encendedor que se robaron ustedes los latinoamericanos?
Seguramente ellos se defenderán diciéndome: ¿Cuál encendedor? ¿Qué latinoamericanos?
Entonces, les contestaré: Pavel, que era un mexicano buena onda pero algo culero, me lo robó. En vista de lo cual, os hago culpables a todos. Tengo más motivos que vosotros para inculparos, puesto que Pavel es un contemporáneo vuestro y en cambio, las riquezas que los españoles de hace cinco siglos pudieran arrebataros, no fueron sustraídas por mí, ni por mi padre, ni por mi abuelo, ni por mi bisabuelo… Sino por alguien que tal vez, ni siquiera esté en mi árbol genealógico.

¿Qué te ha parecido?
Increíble (0) Interesante (0) Asqueroso (0) Malísimo (0) Normal (0) Idiota (0)