¡Soy el rey!, Facebook me conoce

¡Soy el rey!, Facebook me conoce

Todos aquellos que aún no han entrado en la nueva comunicación pública de redes como Facebook, no saben el costo social que esta negligencia acarreará a sus vidas. No sólo no serán conocidos por sus amigos, sino que además no podrán saber nada de ellos -aquello que ellos querían ocultar y que usted siempre quiso saber.

En este sitio encontrará todo lo que debe saber para enmendar, lo más pronto posible, esta falta. No es tan complicado como parece.

Primero se debe entrar en la dirección electrónica que se encuentra al final del manual; deberá escribir sus datos personales - incluido el correo electrónico. El resto casi funciona solo; el programa busca por usted a sus amigos, entre sus direcciones de correo almacenadas, incluídas aquellas direcciones que habrá agregado por mera cortesía, y que, del otro lado, seguramente habrán hecho lo mismo que usted. Filtrar a sus amistades, dependerá de usted; pero  este tema los abordaremos más adeltante.

No se ha de generalizar, pero son numerosos los casos en que neófitos de la red aceptan todas las solicitudes, esperando en el fondo alguna recompensa; que alguien a quien conocieron en la educación básica los recuerde y alabe sus cualidades que han mantenido, con virtud, y contra viento y marea, hasta la época actual; o si es posible, alguna amiga de secundaria que haya crecido glamorosamente, y que, ante la abrupta sorpresa de saber de su paradero, le declare su amor, reservado durante todo el tiempo de la separación, y le anuncie que le entregará su cuerpo virginal apenas se encuentren.

Este manual pretende prentende ser hecho  con la mayor objetividad posible, es por ello que se advierte que estos mitos del ego son difícilmente realizables si no se ha sido con anterioridad una persona bien parecida. Como anuncia el dicho popular: « aunque la mona se ponga en Facebook; mona se queda ». Es por esta razón que se sugiere desinflar la burbuja de egolatría frustrada, para concentrarse en sus objetivos para este nuevo mundo que es Facebook.

A pesar de que el proverbio domina el valle del Facebook con su sabiduría, siempre se pueden dar retoques a las imágenes -a fin de cuentas, nadie se enterará, si acepta sólo a desconocidos, que a usted le da igual ver el horizonte al estilo de Victor Hugo, y con suerte este disfraz le pueda dejar algún beneficio.

Pero antes de comenzar se debe decidir quién ser en el Facebook, o dicho de otra manera, ¿quién he querido ser siempre, y no he podido?; y sobre todo,  ¿para qué? Tome en cuenta que pocas situaciones en su vida cotidiana le permitirán, tan cómodamente, reinventarse una vida, un lugar donde puede ser diferente.

Sin necesidad de entrar en las cuestiones metafísicas que presenta el ciber espacio, se puede elegir entre dos opciones:

1.- Hacer públicas fotos para personas no conocidas – quienes por lo tanto no lo conocen y qsimilarían cualquier mentira o:

2.- Hacer públicas fotos para personas conocidas – quienes tienen la desventaja de conocer sus defectos, pretenciones frustradas, y por qué no, pueden incluso despreciarle.

Esta elección es un buen punto de partida0 para comenzar la construcción de su personalidad del más allá donde usted puede ser rey, que es el internet.

Supongamos que ha preferido el anonimato para no enfrentarse con sus fantasmas. No se sienta apenado, nadie lo estará viendo cuando esté frente a la computadora. Esa es la ventaja mayor, que nadie se dará cuenta de que usted está mintiendo, y además, si tiene el cuidado suficiente, podrá ver información que otros no saben que usted mira, juzgarlos y reírse de ellos con toda impunidad. Es más, si toma el cuidado de abrir una cuenta anónima, y tiene la suerte de que a esa persona le de igual cualquier solicitud de amigo, podrá escribir mensajes degradantes antes de que el actor principal de las fotos lo censure, o claro optar por la cortesía y festejar las fotografías del cumpleaños de Doña Chole.

Sólo Sade habría podido inventar una situación tan improbablemente impúdica y sadomasoquista. Seguramente se habría divertido viendo a las personas publicar sus egos, colgándolos para que los demás los laceren a cambio de un poco de lo mismo; el comercio perfecto del quid pro quo

Para las personas que últimamente no han tenido ganas de ir a trabajar, que la vida les pesa, que nadie los conoce en la calle; Facebook ofrece la posibilidad de tener un espacio para hablar. Al abrir el sitio, un mensaje predeterminado incluye su nombre en un cuadro de dialogo, donde su nombre es intercalado entre frases que incluyen un saludo; y que anuncian cuántos y de qué procedencia son los mensajes en lista de espera. De esta manera podrá leer emotivos mensajes de popularidad o podrá tener un dialogo terapéutico para su soledad:

a) X persona ha escrito en tu muro – mensaje que puede ser leído desde el correo para mayor comodidad, pero que la mayoría prefiere leer desde el sitio de Facebook, donde puede ver la fotografía del destinatario en una esquina (buena opción para desmemoriados o para Funes nostálgicos de rostros pasados)

b) ¿Qué estás pensando? – Recurso para solitarios empedernidos que ya no pueden más, y que necesitan una palabra de aliento, y sobre todo que necesitan pronunciar algunas palabras que salgan de la amabilidad cotidiana.

Estas y otras humanas y dulces palabras binarias, podra encontrarlas en este sitio. Es por esto que le recomendamos ampliamente unirse a nuestra red. Estamos ansiosos de saber qué es lo que piensa (pero lo tutearemos hasta que se inscriba).

Yo, antes de ser narrador de Facebook, estaba solo, pero ahora, ¡Facebook me conoce!

¡Buena suerte! Sólo tiene que pulsar con el desgastado botón, de lo que usted llama mouse, sobre el vínculo siguiente:          

                                                        www.facebook.com

El Mundo está aquí adentro

                                      Y tú, ¿cuántos amigos tienes?

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