El indeciso

Generalmente, cuando hago algo, ya había intentado hacerlo previamente; unas veces sin conseguirlo, y otras abandonando en el último instante, para volver a probar suerte después.

Tengo un cepillo de dientes rojo y otro azul; mis dos colores favoritos, entre los cuales nunca acabé de decantarme. Sobre mi mesita de noche hay tres despertadores sincronizados y con la alarma a la misma hora. No confío en que uno de estos aparatos no falle nunca; dos aparatos es improbable que fallen a la vez, y tres, casi imposible.

Además, siempre cortejo a la vez a tres chicas, la una que me ignore; la otra que me haga algo de caso y una tercera que me quiera. Así percibo el amor en cada una de sus facetas.

Escucho hip hop, rocanrol, reggaeton, flamenco, black metal, música clásica y pop de los ochenta.
Mi película favorita es La chaqueta metálica por aquél casco con el símbolo de la paz y la inscripción Born to kill.

He intentado consumir estupefacientes para desarrollar una esquizofrenia aguda que me permita tener voces interiores en mi cabeza, tan solamente por conocer la opinión de terceras personas.

La mano izquierda, no se me parece a la derecha. Son distintas, en su tamaño y fuerza. Además con la izquierda dibujo, y con la derecha escribo; con la primera firmo y con la segunda cuento la vuelta del supermercado.

El ojo izquierdo, siempre está más cerrado; pero no tiene tantas dioptrías como el derecho. Sin embargo, por el derecho, me encanta ver los monumentos, y los paisajes, por el desenfoque, un caleidoscopio naturalmente defectuoso; y con el izquierdo, entornándolo aún más, uso un catalejo para mirar el monte que se observa desde mi azotea, sin la ayuda de ninguna otra lente.

2 respuestas para “El indeciso”

  1. José Manuel:

    ¿La Chaqueta metálica? ¡Chaqueteroooo! ¿Qué fue de Trainspotting?

  2. Misosofos:

    No es autobiográfico, hombre :)

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