Perico y Scottex Capítulo XXI - Otra página en el diario de Perico

-Señora-, inquirió el doctor con cierta circunspección. -Siento tener que ser portador de malas noticias, pero por la propia naturaleza de me oficio, me veo obligado a ello con más frecuencia de la que desearía. No me queda más remedio que comunicarle por lo tanto, que su hijo, ha nacido fuera de plazo.
-¿¡Fuera de plazo!? Pero si ha tardado nueve meses justos… Además, ha nacido un par de años después de que mi marido y yo nos casáramos.
-Entiéndame, señora. Comprendo perfectamente la situación. Y créame que es el peor caso. Normalmente hacemos la vista gorda. Por ejemplo, hubo un dictador que nació antes de la segunda guerra mundial y que finalmente terminó trabajando como frutero y casándose con una gimnasta. Pero su hijo ha nacido exactamente ciento cincuenta y tres años tarde, y cuando se trata de más de un siglo, nadie quiere hacerse cargo. No encontrará amigos, ni la mujer de su vida, que murió en 1897 atropellada por un tranvía en un país extranjero. Su trabajo como picador de billetes de tren en París, ha desaparecido por culpa de la tecnología. Le encantará fumar y no estará de moda. Sus canciones serán de hace cien años y se volverá loco con el cine mudo.

Mi madre, que acababa de dar a luz a un monstruo sin porvenir alguno, estaba horririzada, estupefacta y acongojada. El médico, que se compadeció de ella, añadió algo extraoficialmente.
-Bueno… Normalmente este tipo de criaturas, se suicidan antes de los veinticinco años. No desearía mentirle al respecto, porque no me parece nada ético. Sin embargo aún existe una posibilidad de que se salve: Debe convencerlo de que impida ser él mismo. Cada vez que la vida le plantee un dilema, deberá resolverlo azarosamente, valiéndose de unos dados, una moneda, jugando a piedra papel o tijeras…
Otras, simplemente, que opte por lo contrario de lo que haría. Sólo de esa manera, tal vez encuentre algo que sea de su interés, aunque no le estuviera reservado. Si deja de actuar contra su propia naturaleza, morirá de hipocondria, amor, celos, nostalgia de un tiempo que jamás vivió o vaya usted a saber…
***
Soltó el diario y se acostó de nuevo. Mañana lo esperaba una jornada laboral dura.

2 respuestas para “Perico y Scottex Capítulo XXI - Otra página en el diario de Perico”

  1. ANONIMO:

    Ese niño no debería aislarse tanto y salir un poquito más, las cosas se ven de otra manera.

  2. Josel3:

    Las modas van en ciclo y ahora empieza a llevarse lo retro otra vez… Algún día ese niño será tratado de visionario en su tiempo, aunque no por mucho… El mundo va demasiado deprisa.

    10 añitos de retraso llevo yo, ni pude oler la generación X…

Deja un comentario