Canción lírica del condón roto
Lévantate, venga; de un salto, sal corriendo; huye todo lo velozmente que puedas y cuando nadie te vea escóndete.
Cierra los ojos y disfruta de la seguridad de estar resguardado, pero estate alerta… El peligro acecha y en cualquier momento surgirá de entre las sombras para engullirte, disfrazado de tu propio miedo. Entonces él será tu dueño y no podrás luchar contra nada ni nadie.
Ahora, o bien aguardas a que llegue ese momento, o te quedas en la cama a descargar toda tu ira contra alguien que no tiene la culpa; porque recuerda que el condón se te rompió a ti.