Breve epístola de un paidófilo considerado a su dilecta quinceañera
Deslizaría con disimulo y sutileza entre tu ropa mis dedos,
antes de acariciar con descaro tus pechos de terciopelo;
recorrería con la punta de la lengua cada centímetro de tu cuerpo
y olería tu cabello hasta que el mismo deseo me tornara ebrio.
Lástima que hoy por hoy no seas más que una niña
y a mí hasta se me haya olvidado cómo era serlo.
1 Agosto, 2007 a las 9:58 pm
holaaaaaaaaaaa!
como estás tío? espero que andes bien…
me sorprendio el mensaje. la verdad es que no publico seguido en mi bitácora… pero bueno… un saludo enorme… cuidate.
2 Agosto, 2007 a las 3:11 pm
No me digas esas cosas que me pongo tonto…
3 Agosto, 2007 a las 4:44 am
Ten cuidado, las leyes castigan a los que tienen o consienten las conductas agresivas a los menores.
Seguro que ya te tienen en observacion.
JUANITO
3 Agosto, 2007 a las 9:53 am
Segurísimo, Juanito, segurísimo…
4 Agosto, 2007 a las 7:54 pm
wola!
esta poesia la as exo tu?
pa kien va dirigida exactamente?
pa una alumna tuya?
21 Diciembre, 2007 a las 11:38 pm
jajajajajja
Desde luego… ¿No se os ocurre que tal vez me inspirara al leer a Ronsard? ¿Os suena Ode à Cassandre?
Mignonne, allons voir si la rose
Qui ce matin avait déclose
Sa robe de pourpre au Soleil,
A point perdu cette vesprée[...]