El verano de los pobres
Cuando eres pobre, bien porque la fortuna no te ha sonreído, bien porque se da la circunstancia de que no tienes la edad para ganar dinero ni unos padres dadivosos; los veranos suelen ser aburridos.
Máxime, si tus huesos han ido a parar a un lugar recóndito alejado del apasionante batiburrillo marítimo y de la jarana y albórbola de los chiringuitos playeros.
La época estival para un adolescente de esos capitalinos, que durante el curso va a clase y en verano disfruta una vida paralela que viene a durar la cuarta parte del año; son envidiables por constar de fiestas nocturnas acompañadas de la brisa del oleaje, amores de verano y tantas otras bondades que ni tan siquiera llegan a pasárseme por la imaginación.
Me ha tocado ser pobre. ¿A ti también? Supongo que eso es todo y sanseacabó.
25 Septiembre, 2007 a las 8:41 pm
tu mama
4 Octubre, 2007 a las 10:45 pm
maradona