Planificación de los estudios veraniegos
1º Acabar con todas las reservas de estupefacientes durante la primera semana del último mes que hay para preparar los exámenes. Este ciego con suerte te hará aborrecer las drogas por un tiempo.
2º Dividir los días que quedan entre las asignaturas a las que te piensas presentar. Si el número no es divisible, los días sobrantes se pasarán descansando para equiparar.
3º Desperdiciar la siguiente semana viviendo en la completa apatía y diciéndote a ti mismo que ya te pondrás porque aún hay tiempo de sobra.
4º La tercera semana, sales de fiesta un día; al siguiente tienes mal cuerpo y no eres capaz de estudiar. Lo que queda hasta el domingo, lo pasarás sumido en ese mismo malestar.
5º Te das cuenta de que en una semana no te va a dar tiempo de nada, pero el sentimiento de culpa te hace hojear compulsivamente apuntes y libros.
6º Llega la primera evaluación y no has estudiado nada. No sabes si no presentarte o hacerlo confiando en algún tipo de chuleta o compañero que te chive las respuestas.
7º Un nuevo curso comienza. Este año te lo piensas tomar mucho más en serio que el anterior. ¡Qué rápido han transcurrido los exámenes de recuperación septembrinos!
13 Agosto, 2007 a las 8:25 pm
Excelente tu blog, lo e estado viendo y me encantaron tus escritos. Tengo una columna que se publica en varios periodicos en Mexico, para que le hehces un vistaso
http://www.lauramuller.com.mx/ruletaurbana
saludos