Sobre la conveniencia de no creer en Dios
El hombre nunca ha inventado nada peor que Dios. Primero se preguntó si la realidad que percibía se correspondía con la realidad, o en cambio existía un mundo real e invisible y otro visible y que no se regía por las leyes de la lógica. Luego pensó, que tal vez existiera sólo uno, en el que se hallara la belleza, dentro de la misma esencia de las cosas que no existen más que en la medida en que las podemos percibir.
Más tarde, creyó que Dios existía y dejó de pensar y de preguntarse nada. Lo más lamentable es que hoy en día aún hay creacionistas que defienden esta postura: Creer en detrimento de pensar y de hacerse preguntas.
14 Agosto, 2008 a las 10:32 pm
¿Y porqué no creer en Dios? Si eso le hace feliz.
18 Agosto, 2008 a las 3:10 pm
Se nota que estamos estudiando teoría de la literatura, eh??? Cuando uno estudia esas cosas, se hace muchas preguntas xD