Siempre ha de pasar

Júrote que aunque pase el tiempo que sin duda siempre ha de pasar  y te haya añorado, unos ratos más que otros; jamás me he olvidado de ti.

Prométote, que mal que me pese, siempre te tuve presente; a veces

por voluntad propia y otras muy a pesar mío. Que hasta bajé de peso por quererte en vez de comer

y que la vida me pesaba o quizá aún me pese aunque ya no hable de pesares por no parecer pesado.

He llegado a tener cuenta en el estanco, conocer a todos los dueños de bares y cantinas; seducir a las mujeres más ignobles, que en ocasiones intenté dejar que me sedujeran tan torpemente como supieron, como aquél que sucumbe a comer cualquier cosa; he llegado a vender droga, a rezar a dios y ciscarme en sus muertos; más ni por un segundo, dejé de echarte de menos.

Pero un día todo cambia y ya no eres más que un recuerdo al que ni tan siquiera sé extrañar por sí mismo, sino por su misma calidad de recuerdo. Y entonces es de menester construir otra historia y comenzarla bien desde el principio, para seguir así construyendo algo mientras el tiempo como siempre, ha de pasar.

2 respuestas para “Siempre ha de pasar”

  1. iris:

    Jo, recuerda a los corazones rotos antes de escribir la próxima entrada :P

  2. el ''R'':

    jajajaja cuales corazonas
    mi amor

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