Navegar a velocidad de vértigo: Un lujo al alcance de pocos

Me di de baja en la ADSL de wanadoo porque aparte de que es cara, ya no necesito bajarme cosas masivamente, así que opté por ponerme otra conexión.
Lo más barato que encontré y que tenía una mejor relación calidad-precio fue internet inalámbrico.
El técnico, (todo un crack), vino a mi casa y me instaló un punto de acceso de marca D-Link DWL-900AP+ en modo cliente.
Hubo que instalarlo en la azotea de mi vecina para que tomara la señal, y lo protegió con una caja plástica de la intemperie.
No puedo compartir internet con más ordenadores, (a no ser que use un proxy), porque usa la identidad de mi tarjeta de red (MAC)para que sólo pueda conectarme a internet con ella.
Mientras iba a limitarme la velocidad al servidor, (cosa que en este instante aún no ha hecho), he podido alucinar con la velocidad de bajada.
Es una sensación indescriptible, para mí, acostumbrado a una ADSL corrientita de 256/128 kbps, y en estos últimos días a un módem (para más inri interno) de 56 kbps que encima conectaba con una tarifa plana prestada.
Dejo unas capturillas para deleite del personal.

2 respuestas para “Navegar a velocidad de vértigo: Un lujo al alcance de pocos”

  1. migue:

    No se si alguna vez habrás tenido ocasión de probar la maginifica conexión a Internet de que dispone la Universidad de Granada, 100 Mbs eso si es velocidad y lo demas tonterias.

  2. Anónimo:

    Sí, mique, sí que la he probado, y ES UNA GOZADA. La pena es no poder usarla como a nosotros nos gustaría… Y creo que ya me entiendes.

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