Me gustas por como me haces sentir
-¿Y por qué te gusto?
-Me gustas por como me haces sentir.
-¿Puedo saber cómo te hago sentir?
-Inútil, rastrero, compungido, atribulado, despreciado, celoso, imbécil, gaznápiro, gilipollas y medio, pequeño, insignificante, conmovido, conmocionado, estupefacto, insatisfecho y como un pirómano pirado que quisiera quemarlo todo (sí, ¡quemarlo, que no calcinarlo, ¡herejes!) para contemplar mi obra absorto tal y como Nerón hizo con Roma en su día.
-¡Je, je! Me encanta que te encuentres bien gracias a mí. Dices unas cosas muy bonitas.
12 Octubre, 2007 a las 12:35 am
Que mal momento enamorarse….
Antes me gustaba, pero con los años me va quedando como un mal sabor…
12 Octubre, 2007 a las 1:16 am
Eso de que Nerón mandó quemar Roma para verla arder e inspirarse, es una falsa creencia muy extendida. Ahora ya lo sabes, jeje.
12 Octubre, 2007 a las 12:00 pm
¿Y qué momento es bueno, goldhands? ;-P
Gracias por el apunte, JoseMa. Sin embargo no lo voy a cambiar, porque es una falsa creencia, pero forma parte del acervo popular (y como recurso literario, me ha gustado mucho.)