Perico y Scottex

-Yo trabajo distribuyendo la droga para que la gente pueda hacer uso de su libertad, en contra del estado opresor; a cambio de un módico precio. No soy traficante.
-Claro que sí, hombre- Dice irónicamente Perico que mira al etarra tumbado en su colchón de látex recién adquirido. -Pues me voy a apuntar a la universidad. Acabé el bachiller y para algo tiene que servirme.
-No seas gilipollas. Pasé por la universidad y te puedo decir que es una mierda. Al principio todo lo universitario es nuevo y te mola: Profesores universitarios, recintos universitarios, funcionarios universitarios a los que acudes con ilusión que ellos no comparten para rellenar tu matrícula mientras tú intentas hacerte el simpático y te atienden con todo el tedio del mundo; universitarias con faldas universitarias cortas como de universitarias. Pero no hay una criba para entrar en la facultad, por eso sus faldas son tan cortas como sus mentes. Es una auténtica decepción. Pensé que allí me encontraría gente inteligente.
-Claro, inteligentes como tú… ¿No?
-Pues sí. Me considero inteligente y no padezco de falsa modestia.
-Ni de ninguna otra.
-Que te den.
-A ti, que seguro que lo disfrutas dado el tiempo que llevas sin echar un polvo.
-¿Y tú qué coño sabes?
-Claro que lo sé.
-Ya sé qué estudiar.-Cambia de tema Perico- Cualquier cosa. Creo que no se puede deseñar ninguna faceta del conocimiento si uno aspira a ser un auténtico universitario.
-Sigue. Tu razonamiento me interesa.- Lo acucia El Etarra.
-Pondré en una lista las titulaciones universitarias que hay. Las contaré y las dividiré entre seis. Usaré el número de dados necesario para que todas tengan la oportunidad de ser elegidas.
-Y luego te matricularás en una que acabarás dejando antes de la primera semana.- Vaticinó El Etarra.
-Luego iré a la universidad de nuevo.
-Tienes treinta años. Tu vida no florecerá de nuevo porque comiences de nuevo a ir a la facultad. Además, jamás asististe a las clases, sólo ibas a los barriles y demás fiestas.
-He cambiado.- Dijo firmemente Perico.
-Claro, ahora tienes mucho menos pelo.- Observó El Etarra.
-Agárrame la polla, subnormal.
-Pásame ya el porro, que huele a uña, parásito chupóptero.

2 respuestas para “Perico y Scottex”

  1. Anónimo:

    Esto me recuerda mucho a alguien

  2. Anónimo:

    Cómo que anónimo! Soy segúna lguien una lindita y pequeñita florecita

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