¿Me llamas estúpido en lugar de inculto?

Uno puede no saber, (¡dios nos asista!), el resultado del último partido de fútbol o tal vez ni qué es el fútbol.
¿Y si ni siquiera conoces a nadie de OT, cuáles son las canciones que pegan en verano ni quiénes son personajes tan emblemáticos como Rociito?
Si se da alguno de los casos anteriores, normalmente se deberá a tu rareza… Sí, eres un tipo raro.
Pero, ¿y si lo que no sabes son los cabos y los golfos? ¿Ni nada sobre geografía, ni qué diantres es Gescartera o qué significó para el mundo el 11-S?
Entonces, no faltarán voces que te llamen, raro, tonto, estólido, gaznápiro, estúpido, retrasado, subnormal, y una sarta de lindeces que querrán aludir a nuestra poca inteligencia.Aprender datos, por útiles que puedan ser, no nos hace ni más ni menos inteligentes, tan solo, más cultos y conocedores, lo cual no llevará a ser capaces de adquirir conocimientos posteriores, dar solución a problemas de la vida y cambiar nuestra forma de actular por otra mejor en una situación que requiera de ellos.
Pero realmente, ¿ayuda saber cuál es la cordillera más grande de europa, el río más caudaloso, o quién fue el quinto presidente de Estados Unidos de América?
A mi parecer, no, desde luego. Es increíble ver qué aberraciones comete gente que va por ahí de sabionda al desarrollar razonamientos y disertaciones ilógicas e incoherentes.
Para razonar correctamente, hace falta conocer las leyes de la lógica, que se aprenden paralelamente, (y sin darse uno cuenta), al idioma.
Por lo tanto, el desarrollo de las facultades lingüísticas propicia el de la lógica, e incluso no está de más afirmar que no es posible una lógica humana ajena a la lingüística.

En vista de lo cual… Llame inculto a alguien, o llámelo “raro”, o asocial, pero no idiota por desconocer lo que usted juzga necesario, (cosa que dicho sea de paso, es más que un tanto subjetiva.)

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