¿Te apetece una copilla?

Cae la noche sobre Granada, y movidos por una especie de magia especial, las mismas personas que por la mañana remoloneaban en la cama y se levantaban a regañadientes y con ojos soñolientes se han transfigurado en grupos de alegres jóvenes que caminan infatigables, ríen sin cesar, frecuentan antros donde prima el alcohol y la música de baile y no dejan de esbozar una sonrisa de felicidad.
Al paso, surgen por decenas personajes cuya finalidad es que acudas a su pub, (Dios, ¡cómo odio esa palabra!); usando como gancho un vale que proporciona a un precio más asequible de lo habitual el alcohol.
Admiro y envidio la facilidad con la que esa consigue engatusar a los posibles clientes y llevarlos hasta donde quieren, con una simpatía y un savoir-faire pasmosos. ¿Qué no daría yo por una pizca de esa extroversión y jovialidad?
Todo este panorama lo observo como el espectador que contempla un cuadro, sumergiéndose en él, pero de manera totalmente ajena al mismo, sin formar parte de la composición, sin fusionarse con ella, sin que esa contemplación sea recíproca… Lo hace con total tranquiliad, porque en el fondo sabe que no es más que la representación de una realidad que fue capturada la mayoría de las veces y por fortuna en su momento álgido.Sí… Ahí estoy yo, entre todo este batiburrillo conversaciones, de gente que va, que viene, carcajea, vocifera, piropea, se constriñe en lugares minúsculos, baila voluptuosamente al son de músicas que a ello se prestan… Sin embargo, estoy sin estar, como el que observa la televisión dejándose imbuir por sentimientos y sin ser partícipe de ellos. Incluso me extraña que al acercarme a las personas, no vea los píxeles de un televisor o la pantalla de un ordenador… Es más, si miro a alguien con demasiada atención puede que me devuelva la mirada si es que repara en mí para de alguna forma inquirir el motivo de tan anómalo comportamiento, y yo, no me lo esperaba.
Estoy desplazado, expulsado, desterrado a ostracismo, como esas piedras que el mar escupe a la playa y que de vez en cuando moja y salpica como para recordarles que él existe y están desterradas.
Me falta el calor humano, cuyo pésimo sucedáneo es el monitor del ordenador en el que escribo estas líneas, me faltan arrojo, arrestos, ganas de rehacerme…
Me falta, algo, no sé qué, tal vez sea ella, que nunca he conseguido sustituir de manera del todo satisfactoria, o tal vez sea yo, que de todas las personas que conozco, soy el que menos ha hecho por mí.
Me voy a ir a la cama después de andar sólo hasta aquí, sólo, como siempre he estado en sentido figurado y también literal en el mayor número de ocasiones.
Ha llegado el momento de dejar de hacer apología de la soledad, el asocialismo, el individualismo y las rarezas como rasgo distintorio de la masa: Me he cansado del propio radicalismo, y lo he hecho de forma radical, como todo en mi vida.
Cuando no se está bajo el efecto de ninguna sustancia que afecte al comportamiento o enturbie la conciencia la vida se torna tan dura como lo era antaño, antes de que una cortina de humo camuflara el iceberg que tarde o temprano tenemos que sortear o bien chocarnos con él.

5 respuestas para “¿Te apetece una copilla?”

  1. PePoRRo:

    LARGA VIDA A MISOSOFOS

  2. THiNKeR:

    Yo he sido "tiquetero" en 3 "pubs" de Granada… y te aseguro una cosa, se les paga una mierda y se les presiona constantemente desde los dueños para "que metan gente" dias en que la calle está vacia… tienes que soportar bromas de gente que no tiene porque llevar buen rollo… y las chicas peor aún.

    Tiene su curro ser un "tiquetero" relaciones publicas como lo quieren llamar ellos… o esquinero explotado como deciamos los de mi quinta… y si bien es verdad que al menos en mi caso era muy facil ofrecer una copilla con chupito… hay dias en que lo que realmente tienes ganas es de abrirle la cabeza al primero que te diga cualquier cosa… pero bueno… es lo que hay… ahora me pasa un poco como a ti… solo veo pixels ;)

  3. :

    Thinker, yo nunca he dicho que no tenga su curro, sólo que admiro la sociabilidad y el savoir-faire de esas personas.
    Muchas gracias por tu comentario, y también por hacerme incorporar una nueva palabra a mi léxico: "Tiquetero."

  4. TaleQ:

    Antes que el Thinker estuve yo. De hecho fui yo quién le recomendó para trabajar en uno de esos garitos que ponen gente a pasar frio para atraer clientes. Y digo frio pq el curro de "ticketero" es únicamente en invierno. Cuando estas un Lunes lunero cascabelero en mitad de la calle a 2º bajo cero no hay ni los que reparten flores en la calle y, cuando eso ocurre, si al que pasa no le ofreces la "copilla" o la "cervecita" esa noche no cobras. O, peor aún, al día siguiente no curras.
    Porqué se curra de ticketero? Nadie nace sabiendo. Nadie nace con el don de decirle a una tia golfilla, en su propia cara, sin que se mosquee. Eso se hace por la necesidad de cobrar algo todos los días aunque sea poco.
    Y quienes trabajan de ticketeros? Todos aquellos que quieren ganar dinero para vicio. No veras a nadie, excepto uno, que se dedique al oficio por algo más que por conocer gente, tirarse tias y conseguir copas gratis en los garitos que abren después de las 4am. Eso los tios. Las tias por comprarse trapos y gorronear más todavia si cabe.
    Me permito recomendarte una cosa. Si no tienes quién te lo impida intenta currar durante un tiempo en algun sitio repartiendo tickets. Da igual el sitio, da igual tu forma de ser o como seas pero lo que si te aseguro es que tu forma de ver las cosas, con respecto a determinado tema, cambiará radicalmente.
    P.D: Por cierto, me gusta lo que escribes. Puedo pasar por aquí de vez en cuando?

  5. silvia:

    Muy interesantes vuestros comentarios sobre ser tiqueteros. Yo voy a ser tiquetera por cierto. Hoy empiezo.. No es el sueño de mi vida claro, xo necesito el dinero para caprichos como bien ha dicho Tale. Y ya que sin tener experiencia o enchufe para poner copas no tienes nada que hacer…. o al menos yo, he decidido intentarlo con esto a ver si no esta tan mal.
    Ya os contaré si veo las cosas de otra forma dentro de un tiempo…

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