Golpearse de bruces con la cruda realidad
Era un gélido viernes cualquiera, de esos de agosto en los que las hojas de los árboles caían y formaban una alfombra que impedía el tráfico por más que el gobierno de Bush se empeñara en usar quitahojas.
Como casi cada noche de viernes, me hallaba en el asiento trasero de un Cadillac, observando cómo Britney Spears cambiaba de micrófono y se convertía para mí en una experta felatriz.
Cuando bajo una luz violeta de una farola como esas de discoteca, veía su cara goteada enteramente por mi eyaculación, algo me sobresaltó.
La Estatua de la Libertad me perseguía por toda la Quinta Avenida, echando fuego por la boca y vociferaba con voz pétrea: ¡No sólo no apoyaste la guerra de Irak, con la que iba a conseguir el petróleo necesario para que arda mi jodida antorcha, sino que ahora obligas a mi mujer Britney a meterse tu sucio miembro en su boca!
Yo, que en el sueño mantenía esa estupenda forma física que me han conferido tantas rondas de cerveza on su respectiva tapita; salí de Cadillac para así poder aventajar a la Estatua de la Libertad, que se acercaba a mí a pasaos agigantados. Entonces casi me detuve, e intenté razonar con ella:
-Veamos… Estatuita. Tú avanzas el doble de rápido que yo justamente, y yo la mitad que tú.- Asintió.
-Luego te va apasar como con la Tortuga de Aquiles, que jamás me vas a alcanzar. ¿No podríamos ya dejar esta estúpida carrera?-
La Estatua de la Libertad, replicó: - Sí, pero esa fábula no hace más que dar pie a la teoría de que este mundo no se corresponde con la lógica, y por tanto debe existir un mundo de las ideas o los eidos; y por consiguiente he de alcanzarte.-
Dado que la maldita estatua había sacado la inteligencia de sus constructores, (los franceses); y no de sus poseedores, (los gringos); y aprovechando que en nuestra trepidante persecución ya íbamos por Manhattan, me agarré a las patas de una gárgola dejando atrás a mi furibunda enemiga que lanzaba improperios contra mi digna efigie.
Mi benefactora me preguntó dónde quería que me dejara, y yo le respondí que con tanta carrera se me había abierto el apetito y que lo mejor sería que me soltara en el bar de El Peruano, en Gonzalo Gallas, petición a la cual se mostró dispuesta siempre y cuando contara el taxímetro.
En menos de lo que tarda un geek en crackear un juego para pc protegido por StarForce 3, llegué a mi destino y le pagué a la gárgola sodomizándola con mucho papel higiénico y sin mariconerías.
Allí estaba yo… A las puertas del peruano. Dos esfinges eran las guardianas de la puerta, y ambas estaban listas para fulminarme con los rayos de sus ojos si al pasar sentía miedo.
Como mi situación se podría describir en términos técnicos como la de cagao perdío, tuve que usar las tachuelas de mi chupa de cuero como un espejo, y los rayos quedaron desviados y destruyeron el Kebap que hay ahora donde antes estaba el bar de tapas Taifas. (Días más tarde, el alcalde de Granada mandó construir por tal acto una estatua en mi honor en la mismísima Plaza Einstein.)
Y en aquél antro, presidiéndolo al más puro estilo de Marlom Brando en su película el padrino, se encontraba nauj27, que había extorsionado a los del DNI para que le concedieran cumplir 27 años por nonagésima séptima vez.
Me senté a su lado, sin mediar palabra. Ambos sabíamos que una pelea entre nosotros sería una lucha encarnizada entre titanes en la que seguramente los dos saldríamos muertos, así que amigablemente me invitó a una ronda.
El Perunano se acercó a nosotros y nos recitó como de memoria la lista de los posibles acompañamientos para el Tequila, la única bebida servida por tratarse de una cantina sólo para machos:
-Tenemos farriña 90% de Colombia, costo recién cagado de Mohammed con papel OCB y speed del bueno.-
Ordenamos que nos trajeran con el tequila unas rayas servidas debidamente en bandeja de plata.
Mi madre apareció por allí, y nos recomendó encarecidamente distribuirlas en las dos fosas nasales, y no tuvimos otro remedio que obedecerla.
Llegados a este punto, había que tocar el tema clave objeto de toda esta historia real como la vida misma:
-Nauj…- Comencé a hablar con voz trémula.
-Sé lo que me vas a preguntar.- Repuso él con firmeza.
-Pues tú dirás…-
-Deseo que me lo preguntes aún así.- Porfió.
-¿Está ya lista y arreglada mi Dreamcast?- Inquirí, con los ojos llorosos y anhelantes.
-Sí. La tengo en el Hyundai, ahora vamos por ella y te la traigo.-
En ese justo instante me di cuenta de que aquello no tenía pies ni cabeza y se trataba de un sueño del que debía despertar. Me volvía a golpear de bruces con la cruda realidad, y mi Dreamcast era uno de esos objetos perdidos que ya jamás tenía la más mínima expectativa de recuperar.
14 Noviembre, 2005 a las 11:25 pm
Brutal.
Devolvedle la Dreamcast malditasea!!!
15 Noviembre, 2005 a las 2:35 pm
Conozco el dolor de perder una consola… pero te aseguro que es peor el de perder un pc :___
15 Noviembre, 2005 a las 2:55 pm
Vaya, yo tuve también un sueño con la Dreamcast !!! xDD Parece que está muy solicitada para estos casos….
Soñé que mi padre me la había comprado y me la había preparado lista para jugar toda ella en el salón. Me desperté todo contento, pues mi padre "me acababa de comprar la Dreamcast". Fui rápido al salón a echar mi feliz paartida al Soul Calibur. Al asomarme a través de los cristales de la puerta puede ver la triste realidad… NO ESTABA LA DREAMCAST !!!! Seguía ahí la Nintendo64 de toda la vida….. ¡ARGHH!
Y ahí se me quitó toda la felicidad y jamás me volvió a aparecer……
(Esto último es mentira, simplemente ese día lo tuve un poco jodido por el fatal desengaño…)
15 Noviembre, 2005 a las 4:50 pm
Misósofos, necesitas un médico…
15 Noviembre, 2005 a las 4:51 pm
Yo también tuve y tengo una dreamcast que no utilizo por cierto…
15 Noviembre, 2005 a las 7:29 pm
Seguro que sueño lo mismo, y me despierto justo antes de ver la cara goteante de Britney, maldita sea mi suerte!
16 Noviembre, 2005 a las 3:56 am
Fearuth dice bien.Colecta para el loquero de Miso!
16 Noviembre, 2005 a las 2:10 pm
Ninguna polla esta demasiado sucia después de chuparla durante un buen rato. Vamos, al menos ninguna de las que yo he lamido, claro, excepto aquella… pero entonces ni me lo pensé y me fui…
16 Noviembre, 2005 a las 2:31 pm
Siempre me superas. Bueno, en este caso más que de costumbre.
Abrazo orgiástico.
17 Noviembre, 2005 a las 8:19 pm
Genial, magistral, estupendísimo. Mereces realmente que te arregle la consola y te la devuelva pero ya sabes que últimamente ando algo "ocupado".
Este fin de semana estaré de visita de nuevo por la mitad andaluza, el del puente de fiesta en Madrid…
Uf, en serio, hay días que no pienso en otra cosa pero es que… ¡no tengo tiempo! Ya sabes lo que me gustaría hincarle el diente y probarle un Linux o algo…
Te la devolveré, tarde o temprano 0:- )
17 Noviembre, 2005 a las 11:55 pm
MUACKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKK