Soy demasiado viejo para ti
No sé cuándo las niñas de dieciséis años, comenzaron a ser demasiado jóvenes para mí. Parece mentira que los chicos de mil novecientos ochenta y cuatro, tengamos ya veintidós o veintitrés.
¡Si pudieran verla, con su carita de inocente… ! Tan joven, tan experimentada en el sexo y a la vez tan lega aún en las de la vida ciencias.
Su piel es tersa y firme como acero, su pelo teñido de añil. Su voz aflautada y dulce como la caña de azúcar de Motril.
Sus senos parecen dos algodones de feria que se tambalean sobre unas piernas largas y estilizadas como palmeras;
que caminan mientras todos los sitios ella inunda, de un olor a colonia de traviesa muchacha y chicle de fresa.
10 Diciembre, 2007 a las 10:35 pm
Tienes 23 años?
Te hacía mayor… por la manera de pensar…
curioso…
21 Enero, 2008 a las 2:39 pm
Añil es canoso. es como se tiñen las viejas. esta fuera de lugar
21 Enero, 2008 a las 2:40 pm
sobre unas largas y estilizadas como palmeras;
creo que te falta la palabra “piernas”
21 Enero, 2008 a las 2:41 pm
Ellas no te quieren no por tu edad sino por tu forma de escribir, de todas maneras nene, no te metas en berenjenales que te pueden acusar de acoso y pederasta. las de 18 la shupan mejor pq tienen mas experiencia, y las de 34 ni te cuento…
21 Enero, 2008 a las 4:20 pm
Añil es un tipo de azul, Perry mason.
Es un texto literario solamente, hombre…
¡Ah! Y acepto lo de las piernas. Suele pasar cuando vas fumado.