Desde la ventana
En cualquier habitación o habitáculo, existen normalmente vanos a varios palmos del techo y a algunos más del suelo. Podrían haber sido muro y no un conjunto de vidrios transparentes cuyos bordes están insertados en la hendidura de varillas metálicas, de madera o de plástico (su finalidad es la de convertir un material frágil en un objeto que no lo sea tanto) ¿Quién negaría que es claramente preferible, el usar un material transparente nos permite gozar de iluminación natural y más calor dentro de la estancia? Los elementos arquitectónicos sirven a la belleza y al utilitarismo, justamente igual que la piel en una chiquilla.
Y en realidad, los goznes de una ventana, no tienen nada que ver con una melena; el cierre es tan variado como distintos son los cuerpos femeninos que puedan yacer en una cama. Las vistas al exterior son diferentes y no hay dos ventanas desde las que se pueda contemplar el mismo paisaje: Las hay que dan a bloques de ladrillo visto en Granada, a un patio situados en una casa de Málaga, desde las que se puede contemplar Montparnasse o en el peor de los casos, un estanque de agua putrefacta lleno de corrientes peces naranjas que de tener memoria recordarían que pasaron ahí toda su vida y se verían abocados al suicidio.
Aún tratándose de una ventana diferente, sin importar el grosor ni el grado de transparencia de los cristales. Incluso si están en ciudades distintas alejadas en el tiempo, en el espacio o separadas por los hechos; siempre es la misma mujer con el mismo vestido transparente, la que está tendida en la cama.
5 Noviembre, 2008 a las 11:55 am
Veo que te han visitado las musas, ¿cuál de las nueve?.
10 Diciembre, 2008 a las 8:31 pm
Celebro poder compartir contigo tales vistas.
El gran problema de éste nuestro admirado estanque es que, si te deshaces de la porquería, los peces se mueren. Y según la nueva directora, los residentes tienen en muy alta estima a estos anaranjados condrictios. Merced a este razonamiento aplastante, me temo que podremos disfrutar, al menos hasta que derriben el edificio, de una alberca de aguas fecales al estilo neerlandés.
11 Diciembre, 2008 a las 2:42 pm
¡Uy! Osteictios, perdón. No creo que haya tiburones por ahí danzando de momento.
11 Diciembre, 2008 a las 11:29 pm
Buena corrección ;-P