Perico y Scottex - Catalanes tabacómanos
Perico se encuentra en la discoteca Kapital. Hace rato que ha perdido de vista al Etarra, así que decide entablar conversación con una chica solitaria bastante bajita y gruesa. Le hace las preguntas obligadas de cortesía y acaba averiguando que viene de Barcelona a pasar unos días a Madrid con unas amigas, pero que han tenido que irse por no sé qué motivo y las está esperando. Dado su avanzado estado de ebriedad, el superhéroe excocainómano desde hace tres largos meses, articula lo que se le antoja una conversación agradable.
-¿Sabes cuál es la mejor forma de hacer que un catalán deje de fumar?
-Odio ese tipo de bromas.
-Venga, inténtalo.
-Ponerle parches de nicotina.
-¡No!
-Disfrutas con esto, ¿verdad?
-¡Mucho! Venga, ¡tienes otra oportunidad!
-Qué pesado eres. Pues, no sé… ¿obligarlo a acudir al médico y a ponerse en sus manos?
-No. ¡¡Sólo tienes que dejar de ofrecerle tabaco!!
El Etarra, sale del servicio precedido por una negra bizca. Perico, ya solo, se le acerca y lo alerta de que va a volver a casa inminentemente. -¿¡Ya!? Joder, yo vengo de echar un polvo, pero tú todavía tendrías que intentarlo más, ¿no?
-No. Detesto a las mujeres con acento catalán. Hablan como si tuvieran una pinza puesta en la nariz.
-¿La zorra y las uvas, no?
-Para un puto día que atendiste en tu vida, en una clase de latín en la que te colaste, y el por culo que das, tronco.