Carta el Rey Melchor
Albert Pla - Carta al Rey Melchor
Mi majestad
Espero no ofenderlo ni irritarlo,
majestad
pero mi deseo es casarme con su hijita,
majestad
quizás sea una osadía pedir la mano de su hija
no me creáis oportunista ni un playboy
mi majestad
no pretendo enriquecerme
ni quiero palacios ni pajes ni yates
no quiero ser duque o tener chamberlanes
no deseo aprovecharme ni robarle nada
es cuestión de amor

Que estoy loco de amor por la princesa, majestad
entiéndalo rey mío, por favor compréndalo
aunque sea soberano supongo que será humano
como el resto de sus siervos
también tendrá sentimientos
yo se que vos realmente también os cagáis
y folláis y sudáis como yo, esto es real
así pues présteme un poquito de atención
le hablaré francamente frente a frente, majestad
Quizá yo no sea el yerno que soñó, mi majestad
nunca tuve dinero ni soy conde o caballero
no llego ni a hidalgo ciudadano raso
mi estirpe no es noble pero mi nobleza
me obliga a decirle la verdad
Sería mentirle si digo
que tengo respeto por la monarquía
siempre me he cagado en las dinastías
y en las patrias Putas las banderas sucias
los reinos de mierda y la sangre azul
Mi majestad
ahora es el real decreto del corazón,
mi majestad
que me arrastra y que reniegue por amor
mi majestad
pues si la fe mueve montañas
el amor remueve el alma
Y hasta el ser más consecuente
ante el amor pierde su honor
Yo por amor soy capaz de mandar a la mierda
mis firmes principios de republicano
cambio de camisa y rindo pleitesía
a la monarquía que viva el amor
que me convirtió en su esbirro, majestad
solo pensar que quisierais ser mi suegro majestad
yo ya le adoro ya le adulo
y hasta le beso el culo
le prometo ser bueno, un digno yerno, majestad
si me caso me transformo
como en ese cuento
aquel sapo que por un beso se convirtió
en príncipe encantado
y así por un beso de su princesita
también y me vuelvo en todo lo que usted quiera
seré su súbdito amado su sumiso esclavo
su obediente criado
su subordinado y devoto lacayo
le juro ante dios y ante el cielo y la Biblia.
30 Diciembre, 2004 a las 1:10 pm
jeje, me encanta Albert Pla, aunque hace mucho que no lo escucho, siempre es bueno leer una de sus letras para reirte un ratito…
sin duda es genial
y echando un vistazo a tu blog también veo que eres casi tan escatológico como yo…