Relato de un misógino
Ninguna es igual de guapa, y no me refiero exclusivamente al físico. Al menos ninguna me lo parece a mí, si es que con ser me refiero a un término absoluto y aceptado por la comunidad.
Todas tienen la mirada vacía, como inexpresiva. Unas se creen bellas sin serlo, otras no se consideran tal cosa y en cambio sí que lo son pero tampoco les sirve de nada.
Pierden el tiempo en las tiendas, eligiendo durante horas la ropa que han de ponerse para atraer la atención de seres vacuos como el propio hecho de concederle importancia a los caros andrajos con que visten un cuerpo cuya alma siempre permanecerá desnuda.
En otras ocasiones, ni siquiera consiguen que las desee nadie. Son mujeres gordas, fofas, bizcas, antipáticas e imbéciles que piensan que un simple atuendo mutará la imagen que de ellas tienen como si de una piel podrida de la larva de un gusano se tratase.
No os merecéis nada. Ni que os quieran, ni que os hagan el amor u os follen; tampoco las miradas lascivas de las que renegáis a veces y que os hacen rebosar de orgullo en lo profundo de vuestra superficialidad.
Dicho todo esto, me ratifico en mi decisión de jamás amar a mujer alguna.
Si por mala ventura, desistiere en esta decisión, en el propio pecado llevaré la penitencia.
15 Diciembre, 2006 a las 1:41 pm
Suerte, la necesitarás. Todos la necesitamos.
15 Diciembre, 2006 a las 11:50 pm
Pareces la reencarnación de Mariano José Larra.
26 Marzo, 2007 a las 11:07 pm
Pues debo de estar enferma, tras mucho tiempo sin sentir nada especial por nadie, voy y me cuelgo por un chico misógino. Me produce un morbo terrible.
26 Enero, 2008 a las 12:56 am
Anda sí, haz el favor de no acercarte a ninguna mujer, hazte homosexual y vete a una isla donde sólo vivan hombres.
¿Tienes madre? ¿has renegado de ella o sigue planchándote las camisas que te compra en las tiendas donde se pasa el día escogiendo la ropa con su mirada vacía, bizca, gorda y fofa?
Desde luego, más le valía a tu madre no haber follado el día que te engendró.
Ahí va éso, energúmeno.