¿Quién está celoso?
-Mira, Eduardo… No me importaría que te la tirases. De verdad que no.
Pero tienes que tener en cuenta el futuro de tus hijos.
-¿De mis hijos?
-Sí. Si me veo obligado a cortarte los testículos, meterlos en un frasco de cristal y descuartizarte como a un cerdo un día de matanza; va a ser realmente difícil que tengas descendencia.
-Pues ya me la he tirado.
-¿Y existe alguna extraña razón que te de a pensar que no voy a ejecutar mi amenaza?
-Claro que sí. Principalmente, que tú no serías capaz.
-¿Y si esta vez estaba enamorado de verdad?
-Anda ya. Siempre has dicho que eso del amor eran mariconadas que se le contaban a las tías para poder follártelas.
-¿Ah, sí? ¿Tú crees?
-Ricardo… Anda, estate quieto… Suelta eso, ¿¡estás loco!? ¡¡¡Hijo de puta!!!