Cara de chungo
Entre el rapado, la barba de siete días y las botas con la puntera al descubierto por haber pasado una noche borracho rompiendo botellas; realmente se me ha puesto cara de macarra.
La chaqueta arrugadísima del ejército alemán y los pantalones agujereados por las chinas de porro, tampoco ayudan.
23 Diciembre, 2007 a las 5:16 pm
Tonto.