La importancia de las mamadas

La mayoría de las actrices más cotizadas hoy día y cuyo talento nos deslumbra, supieron cuándo hacer una mamada en el momento oportuno. El sexo es esa fuerza motriz que por encima de cualquier otra aptitud, hace avanzar al mundo.
La cabeza de San Juan el Bautista se entregó a Salomé, su solicitante, en una bandeja de plata habiéndosela chupado ésta previamente al rey. Y es que no creo que quede ningún ingenuo que se trague que todo quedó en una mera danza de los siete velos.
Manuel Godoy y Álvarez tomó prácticamente las riendas de España al practicarle una felación a María Luisa. La lujuria existe desde en el más bajo estrato social, hasta en la más pura y genuina aristocracia.
Marilyn Monroe se negó a succionarle el pene a F. Kennedy en un momento determinado. Ello le valió la pena de muerte, porque los poderosos siempre se han valido de su condición para conseguir a cualquier precio lo que quieren.
Kurt Cobain rehusó en un momento dado, a lamer el miembro viril de su esposa, Courtney Love; y todo pareció un accidente. No hay nadie libre de la avidez del ser humano por controlar y ordenar.

Y entre toda esta vorágine de concupiscencia, no deseo en modo alguno que nadie tome mi polla para introducírsela en su boca. ¿Para qué cortar las alas a un pájaro?

Una respuesta para “La importancia de las mamadas”

  1. Airuna:

    Concupiscencia, curiosa palabra.
    Saludos,
    Airu
    PD- ¿Cómo aterrizaste en mi blog, querido?
    PD2- Vida de perros, dice…¿existe el sexo oral canino? Vivimos mucho mejor los humanos, hombre…dónde vas a parar.

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