Si has llegado hasta aquí, probablemente Dios no existe
Si has llegado hasta aquí, probablemente Dios no existe
Bien, una vez que estás aquí, habrás leído la frase que acuño como lema y notado la bandera bajo la que me sitúo.
Hasta hace poco tenía la certeza de que Dios no existía, pero dado que las visitas de esta página han bajado al diez por ciento, supongo que Dios ya me está enviando sus plagas. ¿Querrá acabar después conmigo?
Por si acaso, prometo que si de aquí a tres meses las visitas aumentan a su antigua cifra, le pondré una vela a nuestro señor Jesucristo, que compraré previamente en la primera tienda de chinos que vea y que posteriormente iré a colocar en el primer altar o en la primera habitación presidada por figura religiosa cristiana. Ni que decir tiene (y espero que Dios entienda que no lo amenazo, sino que sólo lo coacciono un poco) también quitaré la frase de la cabecera.
Lo que me motiva tanto para escribir esto, es ante todo el miedo al altísimo y también en un plano secundario, que pagar por escribir es muy triste.
Si de aquí a tres meses y un día, no he obtenido los resultados esperados, este año participaré en el ramadán y oraré cinco veces al día mirando a un McDonalds en el que no sirvan hamburguesas de cerdo. Espero que Mahoma y Alá entiendan que como no estoy debidamente instruido en la fe musulmana y no sé leer el corán en versión original, no empiece haciéndolo bien todo. Cuando vivía en París conocí a un moro llamado Bassem Trikki que me enseñó algunas cosas chulas del islam, así que tengo que darle una oportunidad. Por poner un ejemplo, me dijo que las mujer que se casara conmigo había de ser virgen; la razón era que en el caso de que no supiera hacer una práctica correcta de las artes amatorias, al menos la agraciada se quedaba sin un punto de referencia. Por otro lado también es cierto que eso de ayunar unos días, aumenta la potencia sexual y que volverme musulmán converso, me abriría un nuevo mercado de mujeres serviciales. Para no seguir apartándonos del objetivo que nos ocupa, baste añadir que yo por mi bitácora hago lo que sea.
A Mahoma le otorgaré seis meses, de los cuales serán de prácticas los tres primeros. Si tampoco me ha solucionado el problema de marras o no ha obrado un milagro (¿habrá de eso en el islam? Había oído algo de que no) como subirme el pagerank a 6, le daré una oportunidad al budismo. De ese sé aún menos. Quizás sea porque en el Collège Néerlandais no había amables señores con una peca en mitad de la frente, ataviados con joviales túnicas naranja mandarina y vertiéndose leche todo el día por lo alto. Pero en cualquier caso prometo a San Buda que beberé sólo leche de cabra o por si las moscas de soja. Y también me iré a construir farmacias a la India; o aprenderé hindi, o veré una película de Indiana Jones. ¿Alguien que me indique una guía de inicio rápida para que no tenga que estudiar mucho?
A Buda le daré nueve meses y espero encontrar alguna otra fuente alternativa de calcio. Quizá si empiezo a comer vaca, sea lo más parecido a beber leche; pues similar a devorar el producto, será engullir a la fuente productora. A los nueve meses y un día me volveré judío. Incluso donaré algo de mi bolsillo a una mezquita y me pondré un sombrerito tapándome la coronilla, que seguramente inventó alguien que tenía problemas de calvicie y así me voy cuidando ya para el futuro. Además leeré torás de esas con sus dos rollos de papel higiénico, estudiaré hebreo y le construiré un becerro de oro a Abrahán, que recuerdo que me contaron que le gustaba en una misa.
Por último, si ninguna de las opciones anteriores da resultado al cabo de un año más… Supongo que no me quedará otra que ponerme una vela al arcángel Google. Prometeré serle fiel siempre. Me encanta su Gmail y prometo instalarme el Google Desktop el día que no me ralentice el cacharro. Y hasta seguiré una lista de mandamientos: Jamás me haré clic en mis propios anuncios Adsense, no realizaré búsquedas en otros motores de la competencia y cuando se me rompa el HTC Magic me compraré otro teléfono móvil que traiga el sistema operativo Android. Además Google Chrome es lo máximo e incluso podríamos declarar vigilia permanente sobre la ya mastodóntica y ralentizada por mil extensiones Morcilla Firefox.
Instalarme Google Picassa me iría muy bien para recordar quién soy y de dónde vengo, al tener organizadas fantásticamente las fotos. Leería todos los días algo que encontrara en Libros Google y hasta me abriría una cuenta en Adworks. Hace mucho que vengo utilizando el sistema de Análisis de Tráfico Web de Google y de vez en cuando, hasta uso el Calendario de Google y el GTalk. Casi todos los días uso el Youtube y alguna vez he pensado en meterme a monje y ver algo en Google Videos, pero lo he descartado porque no me va el celibato. Pensándolo bien, con Google llevo teniendo relación desde hace mucho tiempo. Para más INRI, es el que ha dejado de mandarme gente.
El puto amo, pinche miso, fuiste a que te sacaran punta o qué? Qué se le va a hacer, al público le gustan las notas de liar porros.
Lo demás es relleno, ni las actualizaciones semanales ont fait l’affaire.
Bonito blog. Sucio, caótico, áspero, ácido e hiriente. Fiel reflejo del mundo en que vivimos. Te has ganado un lector, siempre y cuando me acuerde de volver a pasarme por aqui… Un saludo
UN SALUDO LOBITO
I have Never said what you are pretending I said!!!
Ahora sale con excusas