Naces, creces, te reproduces y mueres
Ayer volvía de mi breve viaje y ya estaba sentado en mi correspondiente asiento del autobús cuando me interpeló un señor con estas palabras: “Puede usted hacerse a un lado…”
Era un señor de aproximadamente una cuarentena, pelo cano, barba desaliñada y que hablaba un castellano de la zona. No recuerdo que haya habido jamás hasta ese instante persona alguna que me llamase de usted salvo, claro está, el típico profesor de instituto que va de catedrático universitario, (cosa que seguramente quería ser, pero a la que no alcanzó), y dándoselas de importante.

Categories: Personal Tags: