Mis últimos días en Granada (Relato de un patibulario)
4 Julio, 2005La ciudad reposa, y las calles, no sé si son apreciaciones mías o tal vez porque hoy es una madrugada del lunes; descansan como una hábil amante después de haber obtenido el más placentero orgasmo imaginable. Su respiración, débil y entrecortada, me cosquillea por última vez en lo que para mí supone demasiado tiempo, el [...]