Archive for diciembre 7th, 2005

El gitanillo de la barbería

Hace unos años, cuando yo era pequeño y las barberías todavía se llamaban barberías en lugar de esos nombres tan finos y singulares que ahora ostentan; aguardaba yo la cola para pelarme, en un tiempo en que pelarse todavía era pelarse y no cortarse el pelo.
Estaban una gitana y su hijo, esperando su turno al igual que yo. También hay que destacar que por aquél entonces todavía no empleaban ni siquiera en televisión “individuos de raza gitana”, así que gitanos, tampoco resultaba un término ofensivo.

-¡Ay Manolo!- Exclamó la gitana. -A ver si me pelas a mi niño y lo dejas guapo que parece un gitanillo… -

El barbero, esbozó una sonrisa y asintió. El gitanillo rió como el que ha cometido una pequeña fechoría que no recibirá castigo.
Yo me imaginé a la madre viviendo aún más años atrás, en un invierno vagando por las calles harapienta y llena de mugre ante una señora que reñía a su hijo por no lavarse las orejas y parecer un gitanillo.
Tal vez sea por eso que en lugar de resultarme gracioso, apreté mis dientes de leche y eché una mirada a través de los cristales transparentes, que mostraban una España que tampoco había cambiado tanto.

¿Qué te ha parecido?
Increíble (0) Interesante (0) Asqueroso (0) Malísimo (0) Normal (0) Idiota (0)

11 comments - What do you think?  Posted by Misosofos - 07/12/2005 at 13:22

Categories: Pequeños relatos   Tags:

Switch to our mobile site