Ya queda menos para el final
He dado otra honda calada a este cigarrillo que es la vida y que se consume ante nuestros ojos casi sin que nos demos cuenta.
El otro día un par de chicas de catorce años se dirigieron a mí de usted, preguntándome por un sitio abierto donde vendieran vino tinto.
Sin duda me estoy haciendo mayor… Demasiado, para mi gusto. Teniendo en cuenta que a la edad de esas chicas decidí que moriría a los veinticinco en un accidente de circulación, podría decirse que ya no me queda mucho tiempo por delante.
Este Misósofos llega al ocaso de su existencia. A los pocos que me quieran, siempre les quedará este rincón en la red. A los muchos que me odien, pienso continuar siendo el tábano que los atormente durante otros tres largos años.
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