Fumando espero
25 Abril, 2006
La vida era injusta. Los niños africanos morían en el televisor como chinches; así que me fumé un porro.
El desamor hizo mella en mí, y me produjo una gran amargura. No tuve más remedio que fumarme otro peta.
Como el mundo se torna a veces incierto y era inevitable que me asaltaran las dudas existenciales, tomé [...]