Carta a una compañera de piso
Querida Carmen:
En el largo camino de mi consagración como inútil doméstico, he perpetrado un atentado contra una toalla que se secaba hoy en el tendedero después de la intensa lluvia de ayer.
Mientras hacía cuanto podía por colgar de la forma que creí más correcta los trapos de cocina, la maldita; debido a lo mojada que estaba y a su estado particularmente escurridizo; cayó irremediablemente hasta el patio de abajo –con pinzas y todo, he de añadir.-
En tanto que escribo estas líneas estás dormida; me temo que si turbo tu descanso, te enfadarás aún más y apelo a tu magnanimidad para con nosotros los capullos, para pedirte que por favor, me digas cómo solucionar este desaguisado si aún estoy aquí; o en caso contrario, le pongas remedio en mi lugar.
En un futuro no muy lejano, sabré compensarte este favor, cortándome un brazo por ti si es preciso o cualquier otro apéndice en su defecto –siempre y cuando no sea vital para la reproducción y la perpetuación de mi linaje.-
Eternamente agradecido,
Misósofos
P.D.: Probé a escribirte la nota en uno de esos papeles amarillos de nombre sólo apto para anglófilos, mas desafortunadamente, los hacen demasiado pequeños.
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Lloremos una gran pérdida
En el traslado de un servidor a otro que relicé hace poco, se han perdido aleatoriamente; comentarios de algunos de los artículos más antiguos de esta bitácora.
Ciertamente estoy apenado.
*Nota curiosa: Si alguien hace un comentario nuevo, el contador se reinicia.
**Actualización 30/11/2006
Los comentarios ya han sido recuperados.
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Nuevamente, cambio de alojamiento
Este año ha vuelto a tocar migración de bitácora y aunque no estaba descontento con Sys3.es, la pela es la pela.
Además, tampoco andaba muy holgado con los 10 Go que me ofrecían, pues este mes he consumido unos 8 y no quiero tener que ampliar el plan a otro todavía más caro.
Mi elección ha sido Godaddy.com; paradójicamente me la recomendó para registrar el dominio uno de los jóvenes emprendedores de la empresa de reventa Sys3.es
Me ofrecen bastante más de lo que necesito:
5 Go de espacio.
250 Go de transferencia mensual.
10 bases de datos mysql
Y un montón de extras, como correo electrónico, redirecciones, etc., que en realidad no necesito.
El precio del dominio, con un cupón de descuento que tenía, ha sido de unos 7 € al año (he contratado 2 años); y el del alojamiento de 3′ 99 dólares por dos meses -sólo contraté este tiempo, por si no lograba hacer la migración correctamente, y por esta razón es más caro.-
Después de dos días rompiéndome la cabeza con las distintas versiones de Mysql que usaban ambos proveedores, la codificación de los caracteres y un sinfín de calamidades inimaginables derivadas de lo que ya es para mí, algo tan habitual como cambiarse de camiseta; he aquí la nueva y mejorada Misobitácora -si bien es cierto, que ni he mejorado nada ni tampoco tiene nada de nuevo.-
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Cariño, yo te dejaría por otra
- Oye, me han dicho que has abandonado a tu novia para irte con otra tía.
- Sí, es cierto.
- ¿Y después de tanto tiempo, sólo lo has hecho porque estaba más buena?
- Claro que no… ¿Qué clase de insensible crees que soy? Ha sido por una cuestión matemática.
- ¿Matemática?
- Sí, la otra medía 1,50, ésta 1,70; la otra tenía una 90 de pecho, ésta una 105…
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Siempre es reconfortante ver que alguien te da la razón
Hace ya bastante tiempo, publiqué un artículo en esta bitácora sobre la delección que me causaba oír la palabra emparedado en lugar de su sinónima inglesa sándwich.
Debo reconocer, que más de uno me tilda de bicho raro cuando llevo esta preferencia mía al extremo de llamar emparedadera en vez de sandwichera a esa máquina tan moderna que sirve para preparar este tipo de bocadillo; de ahí que hoy me halle ante un dilema moral: No sé si es más gratificante la sensación de exquisitez que experimento al ver que nadie usa la palabra, o leer el texto de abajo en el Diccionario Panhispánico de Dudas.
sándwich. Voz tomada del inglés sandwich —pronunciada corrientemente [sánduich o sánguich]— que designa el conjunto de dos o más rebanadas de pan, normalmente de molde, entre las que se ponen distintos alimentos. En español debe escribirse con tilde por ser palabra llana acabada en consonante distinta de -n o -s (? tilde2, 1.1.2). Su plural es sándwiches (? plural, 1i): «Toma té puro y come sándwiches de paté» (Serrano Vida [Chile 1995]). Esta es la forma mayoritariamente usada por los hablantes cultos en todo el ámbito hispánico, aunque en algunos países americanos, especialmente en Colombia, Venezuela, Chile y el Perú, circulan adaptaciones como Marca de incorrección.sánduche o Marca de incorrección.sánguche, más propias de registros coloquiales y desaconsejadas en favor de la unidad. Con este mismo sentido, existe la palabra española emparedado, puesta en circulación en el último tercio del siglo xix, cuyo uso es preferible al anglicismo: «Me encontré instalada en una cafetería ante un enorme emparedado y un vaso de leche» (Allende Eva [Chile 1987]).
Al contrario que en mi juventud -y de esto hace dos años o así-; ahora juzgo pueril jactarse de tener un opinión distinta a la mayoría de las personas cuando lo que en realidad sucede es que experimento curiosidad por una cuestión que al resto de la gente que conozco le resulta intrascendente…
Y sin embargo; estoy contento, pues observo que los que se interesan muchísimo más que un servidor por este tipo de vicisitudes del lenguaje, coinciden conmigo en algo.
Buenas y malas razones para creer
Artículo extraído de El beso de la luna y cuyo autor es Richard Dawkins.
Querida Juliet:
Ahora que has cumplido 10 años, quiero escribirte acerca de una cosa que para mí es muy importante. ¿Alguna vez te has preguntado cómo sabemos las cosas que sabemos? ¿Cómo sabemos, por ejemplo, que las estrellas que parecen pequeños alfilerazos en el cielo, son en realidad gigantescas bolas de fuego como el Sol, pero que están muy lejanas? ¿Y cómo sabemos que la Tierra es una bola más pequeña, que gira alrededor de esas estrellas, el Sol?
La respuesta a esas preguntas es “por la evidencia”. A veces, “evidencia” significa literalmente ver (u oír, palpar, oler) que una cosa es cierta. Los astronautas se han alejado de la Tierra lo suficiente como para ver con sus propios ojos que es redonda. Otras veces, nuestros ojos necesitan ayuda. El “lucero del alba” parece un brillante centelleo en el cielo, pero con un telescopio podemos ver que se trata de una hermosa esfera: el planeta que llamamos Venus. Lo que aprendemos viéndolo directamente (u oyéndolo, palpándolo, etc.) se llama “observación”.
Muchas veces, la evidencia no sólo es pura observación, pero siempre se basa en la observación. Cuando se ha cometido un asesinato, es corriente que nadie lo haya observado (excepto el asesino y la persona asesinada). Pero los investigadores pueden reunir otras muchas observaciones, que en un conjunto señalen a un sospechoso concreto. Si las huellas dactilares de una persona coinciden con las encontradas en el puñal, eso demuestra que dicha persona lo tocó. No demuestra que cometiera el asesinato, pero además pueda ayudar a demostrarlo si existen otras muchas evidencias que apunten a la misma persona. A veces, un detective se pone a pensar en un montón de observaciones y de repente se da cuenta que todas encajan en su sitio y cobran sentido si suponemos que fue Fulano el que cometió el asesinato.
Los científicos -especialistas en descubrir lo que es cierto en el mundo y el Universo- trabajan muchas veces como detectives. Hacen una suposición (ellos la llaman hipótesis) de lo que podría ser cierto. Y a continuación se dicen: si esto fuera verdaderamente así, deberíamos observar tal y cual cosa. A esto se llama predicción. Por ejemplo si el mundo fuera verdaderamente redondo, podríamos predecir que un viajero que avance siempre en la misma dirección acabará por llegar a mismo punto del que partió. Cuando el médico dice que tienes sarampión, no es que te haya mirado y haya visto el sarampión. Su primera mirada le proporciona una hipótesis: podrías tener sarampión. Entonces, va y se dice: “Si de verdad tiene el sarampión, debería ver….” y empieza a repasar toda su lista de predicciones, comprobándolas con los ojos (¿tienes manchas?), con las manos (¿tienes caliente la frente?) y con los oídos (¿te suena el pecho como suena cuando se tiene el sarampión?). Sólo entonces se decide a declarar “Diagnóstico que la niña tiene sarampión”. A veces, los médicos necesitan realizar otras pruebas, como análisis de sangre o rayos x, para complementar las observaciones hechas con sus ojos, manos y oídos.
La manera en que los científicos utilizan la evidencia para aprender cosas del mundo es tan ingeniosa y complicada que no te la puedo explicar en una carta tan breve. Pero dejemos por ahora la evidencia, que es una buena razón para creer algo, porque quiero advertirte en contra de tres malas razones para creer cualquier cosa: se llaman “tradición”, “autoridad” y “revelación”.Empecemos por la tradición. Hace unos meses estuve en televisión, charlando con unos 50 niños. Estos niños invitados habían sido educados en diferentes religiones: había cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, sijs… El presentador iba con el micrófono de niño en niño, preguntándoles lo que creían. Lo que los niños decían demuestra exactamente lo que yo entiendo por “tradición”. Sus creencias no tenían nada que ver con la evidencia. Se limitaban a repetir las creencias de sus padres y de sus abuelos, que tampoco estaban basadas en ninguna evidencia. Decían cosas como “los hindúes creemos tal y cual cosa”, “los musulmanes creemos esto y lo otro”, “los cristianos creemos otra cosa diferente”.
Como es lógico, dado que cada uno creía cosas diferentes, era imposible que todos tuvieran razón. Por lo visto, al hombre del micrófono esto le parecía muy bien, y ni siquiera los animó a discutir sus diferencias. Pero no es esto lo que me interesa de momento. Lo que quiero es preguntar de dónde habían salido sus creencias. Habían salido de la tradición. La tradición es la transmisión de creencias de los abuelos a los padres, de los padres a los hijos, y así sucesivamente. O mediante libros que se siguen leyendo durante siglos. Muchas veces, las creencias tradicionales se originan casi de la nada: es posible que alguien las inventara en algún momento, como tuvo que ocurrir con las ideas de Thor y Zeus; pero cuando se han transmitido durante unos cuantos siglos, el hecho mismo de que sean muy antiguas las convierte en especiales. La gente cree ciertas cosas sólo porque mucha gente ha creído lo mismo durante siglos. Eso es la tradición.
El problema con la tradición es que, por muy antigua que sea una historia, es igual de cierta o de falsa que cuando se inventó la idea original. Si te inventas una historia que no es verdad, no se hará más verdadera porque se trasmita durante siglos, por muchos siglos que sean.En Inglaterra, gran parte de la población ha sido bautizada en la Iglesia Anglicana, que no es más que una de las muchas ramas de la religión cristiana. Existen otras ramas, como la ortodoxa rusa, la católica romana y la metodista. Cada una cree cosas diferentes. La religión judía y la musulmana son un poco más diferentes, y también existen varias clases distintas de judíos y de musulmanes. La gente que cree una cosa está dispuesta a hacer la guerra contra los que creen cosas ligeramente distintas, de manera que se podrá pensar que tienen muy buenas razones -evidencias- para creer lo que creen. Pero lo cierto es que sus diferentes creencias se deben únicamente a diferentes tradiciones.
Vamos a hablar de una tradición concreta. Los católicos creen que María, la madre de Jesús, era tan especial que no murió, sino que fue elevada al cielo con su cuerpo físico. Otras tradiciones cristianas discrepan, diciendo que María murió como cualquier otra persona. Estas otras religiones no hablan mucho de María, ni la llaman “Reina del cielo”, como hacen los católicos. La tradición que afirma que el cuerpo de María fue elevado al cielo no es muy antigua. La Biblia no dice nada de cómo o cuándo murió; de hecho, a la pobre mujer apenas se la menciona en la Biblia. Lo de que su cuerpo fue elevado a los cielos no se inventó hasta unos seis siglos después de Cristo. Al principio, no era más que un cuento inventado, como Blancanieves o cualquier otro. Pero con el paso de los siglos se fue convirtiendo en una tradición y la gente empezó a tomársela en serio, sólo porque la historia se había ido transmitiendo a lo largo de muchas generaciones. Cuanto más antigua es una tradición, más en serio se la toma la gente. Y por fin, en tiempos muy recientes, se declaró que era una creencia oficial de la Iglesia Católica: esto ocurrió en 1950, cuando yo tenía la edad que tienes tú ahora. Pero la historia no era más verídica en 1950 que cuando se inventó por primera vez, seiscientos años después de la muerte de María.
Al final de esta carta volveré a hablar de la tradición, para considerarla de una manera diferente. Pero antes tengo que hablarte de la otras dos malas razones para creer una cosa: la autoridad y la revelación.
La autoridad, como razón para creer algo, significa que hay que creer en ello porque alguien importante te dice que lo creas. En la Iglesia Católica, por ejemplo, la persona más importante es el Papa, y la gente cree que tiene que tener razón sólo porque es el Papa. En una de las ramas de la religión musulmana, las personas más importantes son unos ancianos barbudos llamados ayatolás. En nuestro país hay muchos musulmanes dispuestos a cometer asesinatos sólo porque los ayatolás de un país lejano les dicen que lo hagan.
Cuando te decía que en 1950 se dijo por fin a los católicos que tenían que creer en la asunción a los cielos del cuerpo de María, lo que quería decir es que en 1950 el Papa les dijo que tenían que creer en ello. Con eso bastaba. ¡El Papa decía que era verdad, luego tenía que ser verdad! Ahora bien, lo más probable es que, de todo lo que dijo el Papa a lo largo de su vida, algunas cosas fueron ciertas y otras no fueron ciertas. No existe ninguna razón válida para creer que todo lo que diga sólo porque es el Papa, del mismo modo que no tienes por qué creer todo lo que te diga cualquier otra persona. El Papa actual ha ordenado a sus seguidores que no limiten el número de sus hijos. Si la gente sigue su autoridad tan ciegamente como a él le gustaría, el resultado sería terrible: hambre, enfermedades y guerras provocadas por la sobrepoblación.
Por supuesto, también en la ciencia ocurre a veces que no hemos visto personalmente la evidencia, y tenemos que aceptar la palabra de alguien. Por ejemplo, yo no he visto con mis propios ojos ninguna prueba de que la luz avance a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, sin embargo, creo en los libros que me dicen la velocidad de la luz. Esto podría parecer “autoridad” pero en realidad es mucho mejor que la autoridad, porque la gente que escribió esos libros sí que había observado la evidencia, y cualquiera puede comprobar dicha evidencia siempre que lo desee. Esto resulta muy reconfortante. Pero ni siquiera los sacerdotes se atreven a decir que exista alguna evidencia de su historia acerca de la subida a los cielos del cuerpo de María.
La tercera mala razón para creer en las cosas se llama “revelación”. Si en 1950 le hubieras podido preguntar al Papa cómo sabía que el cuerpo de María había ascendido al cielo, lo más probable es que te hubiera respondido que “se le había revelado”. Lo que hizo fue encerrarse en su habitación y rezar pidiendo orientación. Había pensado y pensado, siempre solo, y cada vez se sentía más convencido. Cuando las personas religiosas tienen la sensación interior de que una cosa es cierta, aunque no exista ninguna evidencia de que sea así, llaman a esa sensación “revelación”. No sólo los Papas aseguran tener revelaciones. Las tienen montones de personas de todas las religiones, y es una de las principales razones por las que creen las cosas que creen. Pero ¿es una buena razón?Supón que te digo que tu perro ha muerto. Te pondrías muy triste y probablemente me preguntarías: “¿Estás seguro? ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo ha sucedido?” y supón que yo te respondo: “En realidad no sé que Pepe ha muerto. No tengo ninguna evidencia. Pero siento en mi interior la curiosa sensación de que ha muerto”. Te enfadarías conmigo por haberte asustado, porque sabes que una “sensación” interior no es razón suficiente para creer que un lebrel ha muerto. Hacen falta pruebas. Todos tenemos sensaciones interiores de vez en cuando, y a veces resulta que son acertadas y otras veces no lo son. Está claro que dos personas distintas pueden tener sensaciones contrarias, de modo que ¿cómo vamos a decidir cuál de las dos acierta? La única manera de asegurarse que un perro está muerto es verlo muerto, oír que su corazón se ha parado, o que nos lo cuente alguien que haya visto u oído alguna evidencia real de que ha muerto.
A veces, la gente dice que hay que creer en las sensaciones internas, porque si no, nunca podrás confiar en cosas como “mi mujer me ama”. Pero éste es un mal argumento. Puedes encontrar abundantes pruebas de que alguien te ama. Si estás con alguien que te quiere, durante todo el día estarás viendo y oyendo pequeños fragmentos de evidencia, que se van sumando. No se trata de una pura sensación interior, como la que los sacerdotes llaman revelación. Hay datos exteriores que confirman la sensación interior: miradas en los ojos, entonaciones cariñosas en la voz, pequeños favores y amabilidades; todo eso es autentica evidencia.
A veces, una persona siente una fuerte sensación interior de que alguien la ama sin basarse en ninguna evidencia, y en estos casos lo más probable es que esté completamente equivocada. Existen personas con una firme convicción interior de que una famosa estrella de cine las ama, aunque en realidad la estrella siquiera las conoce. Esta clase de personas tienen la mente enferma. Las sensaciones interiores tienen que estar respaldadas por evidencias; si no, no podemos fiarnos de ellas.
Las intuiciones resultan muy útiles en la ciencia, pero sólo para darte ideas que luego hay que poner a prueba buscando evidencias. Un científico puede tener una “corazonada” acerca de una idea que, de momento, sólo “le parece” acertada. En sí misma, ésta no es una buena razón para creer nada; pero sí que puede razón suficiente para dedicar algún tiempo a realizar un experimento concreto o buscar pruebas de una manera concreta. Los científicos utilizan constantemente sus sensaciones interiores para sacar ideas; pero estas ideas no valen nada si no se apoyan con evidencias.
Te prometí que volveríamos a lo de la tradición, para considerarla de una manera distinta. Me gustaría intentar explicar por qué la tradición es importante para nosotros. Todos los animales están construidos (por el proceso que llamamos evolución) para sobrevivir en el lugar donde su especie vive habitualmente. Los leones están equipados para sobrevivir en las llanuras de África. Los cangrejos de río están construidos para sobrevivir en agua salada. También las personas somos animales, y estamos construidos para sobrevivir en un mundo lleno de… otras personas. La mayoría de nosotros no tienen que cazar su propia comida, como los leones y los bogavantes; se las compramos a otras personas, que a su vez se la compraron a otras. Nadamos en un “mar de gente”. Lo mismo que el pez necesita branquias para sobrevivir en el agua, la gente necesita cerebros para poder tratar con otra gente. El mar de está lleno de agua salada, pero el mar de gente está lleno de cosas difíciles de aprender. Como el idioma.
Tú hablas inglés, pero tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de vosotras habla el idioma que le permite hablar en su “mar de gente”. El idioma se transmite por tradición. No existe otra manera. En Inglaterra, tu perro Pepe es a dog. En Alemania, es ein Hund. Ninguna de estas palabras es más correcta o más verdadera que la otra. Las dos se transmiten de manera muy simple. Para poder nadar bien en su propio “mar de gente”, los niños tienen que aprender el idioma de su país y otras muchas cosas acerca de su pueblo; y esto significa que tienen que absorber, como si fuera papel secante, una enorme cantidad de información tradicional (Recuerda que “información tradicional” significa, simplemente, cosas que se transmiten de abuelos a padres y de padres a hijos.) El cerebro del niño tiene que absorber toda esta información tradicional, y no se puede esperar que el niño seleccione la información buena y útil, como las palabras del idioma, descartando la información falsa o estúpida, como creer en brujas, en diablos y en vírgenes inmortales.Es una pena, pero no se puede evitar que las cosas sean así. Como los niños tienen que absorber tanta información tradicional, es probable que tiendan a creer todo lo que los adultos les dicen, sea cierto o falso, tengan razón o no. Muchas cosas que los adultos les dicen son ciertas y se basan en evidencias, o, por lo menos en el sentido común. Pero si les dicen algo que sea falso, estúpido o incluso maligno, ¿cómo pueden evitar que el niño se lo crea también? ¿Y que harán esos niños cuando lleguen a adultos? Pues seguro que contárselo a los niños de la siguiente generación. Y así, en cuanto la gente ha empezado a creerse una cosa -aunque sea completamente falsa y nunca existan razones para creérsela-, se puede seguir creyendo para siempre.
¿Podría ser esto lo que ha ocurrido con las religiones? Creer en uno o varios dioses, en el cielo, en la inmortalidad de María, en que Jesús no tuvo un padre humano, en que las oraciones son atendidas, en que el vino se transforma en sangre…, ninguna de estas creencias está respaldada por pruebas auténticas. Sin embargo, millones de personas las creen, posiblemente porque se les dijo que las creyeran cuando todavía eran suficientemente pequeñas como para creerse cualquier cosa.
Otros millones de personas creen en cosas diferentes, porque se les dijo que creyesen en ellas cuando eran niños. A los niños musulmanes se les dice cosas diferentes de las que se les dicen a los niños cristianos, y ambos grupos crecen absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros se equivocan. Incluso entre los cristianos, los católicos creen cosas diferentes de las que creen los anglicanos, los episcopalianos, los shakers, los cuáqueros, los mormones o los holly rollers, y todos están absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros están equivocados. Creen cosas diferentes exactamente por las mismas razones por las que tú hablas inglés y tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de los dos idiomas es el idioma correcto en su país. Pero de las religiones no se puede decir que cada una de ellas sea la correcta en su propio país, porque cada religión afirma cosas diferentes y contradice a las demás. María no puede estar viva en la católica Irlanda del Sur y muerta en la protestante Irlanda del Norte.
¿Qué se puede hacer con todo esto? A ti no te va a resultar fácil hacer nada, porque sólo tienes 10 años. Pero podrías probar una cosa: la próxima vez que alguien te diga algo que parezca importante piensa para tus adentros: “¿Es ésta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias? ¿O es una de esas cosas que la gente cree por la tradición, autoridad o revelación?” Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad, prueba a preguntarle “¿Qué pruebas existen de ello?” Y si no pueden darte una respuesta, espero que te lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan.
Te quiere,
Papá.
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Letra de Porta Las niñas de hoy en día, todas son unas guarras
Porta – Las niñas de hoy en día, todas son unas guarras
Vaya, mira que pinta
Eres una niña muy guarra ¿verdad?
Si si, tu lo que quieres es que te den, eso es lo que buscas
Oh, eres una coqueta y una guarra
Te mueres de ganas y no te importa quien te lo de porque no tienes dignidad
y eso te pone ¿verdad?
Tu, tu tu, tu eres una zorra como todas las demas
Pues solo buscas pollas gordas para poder follar
En un lujoso hotel o en la guantera de algun coche
En plena luz del dia o preferiblemente en plena noche
No te importa si el es feo, si el es guapo
Solo te importa su cipote, na’ mas te importa el tamaño
La tipica que va de santa y que mama le compra todo
Sin saber que mama todo, “cometrancas” es su apodo
Impuesto por sus amantes, por ser tan zorra
mostrando su escote para que en este se le corran
Suena algo desagradable, pero es que esto es lo cierto
La juventud de hoy en dia solo se fija en un cuerpo
El amor se basa en engaño, tambien en decepcion
En poner los cuernos al chico que amaste con pasion
Y es que eres una puta, mas tan solo siendo niña
Entiende que me das asco con tu Malibu con piña.
En tu disco favorita siempre tirando la caña
A ver si pica algun imbecil en tu gran tela de araña
Usas de cebo pa’ triunfar tu mas infalible arma:
Escote excitante y una muy corta minifalda
Provocando, eres una calientapollas
Si eres tan guapa, dime ¿por que solo con feos follas?
Vas de mayor, de madura, siendo solo una niñata
Quieres ser como son todas de mentalidad cerrada.
Las niñas, las niñas de hoy dia son guarras
Las niñas solo quieren sexo, alcohol, drogas y farra
Las niñas, quieren dejar ya de ser niñas
Controlenlas, papa y mama, espero que las riñan.
Las niñas solo saldran de casa maquilladas
Quieren ir guapas, salir vestidas como colegialas
Nunca salen sin su bolso ni sus putas pinturitas
Quieren ir guapas en todo lugar como princesitas de porcelana
Rubias morenas, son todas iguales, ¿pelirrojas?
mas de lo mismo, no importan las edades
vais igual, perdonenme pues no os consigo distinguir
Solo os quereis pa’ competir, pa’ ver que zorra gana aqui
A ver quien es la mas guarra de toda la pandilla
En especial va dirigido a aquellas guarrillas pijillas
Que se den por aludidas; pa’ follar vais al Pacha
a buscar algun facha que este cachas y que haga la marcha atras.
Vas como una cuba, empiezas a empapar tus bragas
En casa te espera papa y una bronca que te cagas
Se que tenias ganas de follar pero no podra ser
Esta noche por tan zorra te quedaras sin placer
Y ademas castigada, te jodes sin salir un mes
Llama a tu ex que te visite y que suba por la ventana
Tan solo eres una enana que se tira lo que sea
Eres fea aunque estes buena, y ya piensas que eres perfecta
Tan solo eres una Barbie en busca del rabo de Ken
Vas de chica Playboy, puta niña pija, que te den
Sueles follar sin condon y ademas con desconocidos
te haras un bombo, tendras un bebe, SIDA y cero maridos.
Rubia de bote, chocho morenote
Puta comeme el cipote que se que te pone el roce
Son las 11, pa’ la cama, a acostarse con la fama
Tan solo eres una niña guarra enana en pijama.
Las niñas, las niñas de hoy dia son guarras
Las niñas solo quieren sexo, alcohol, drogas y farra
Las niñas, quieren dejar ya de ser niñas
Controlenlas, papa y mama, espero que las riñan.
Las niñas, y es que una ex siempre sera follable
Las niñas, pasaras un ratito agradable
Las niñas, tragate entero mi sable
Las niñas de hoy en dia todas son unas guarras.
Haha, aqui esta el Porta
Contra todos aquellos de reggeton, de reggetonmania
tonton, a ver, ¿que pasa?, si, eh, ¿que pasa?
muevete va, meneate ahi, hazte la guarra
Yo, mira, mira…
Mueve las caderas, nena, mueve las caderas
¿No te enteras que me pones? a ver si maduras, nena
¿Bailas, guarra? chupala agachada dentro del Pacha
Busca algun cachas moreno que sepa hacer la marcha atras
El reggeton te pone tonto, restriega pollas por culo
Y veras que diversion, tu coeficiente mental nulo
Vete a la disco pa triunfar, pa’ bailar con un Don Juan
Eres el centro de atencion, don puta ¿bebes pacharán?
Enseñame el tanga, quitame la camiseta, ¿bailas, zorra?
claro, tengo que estar bueno, ser rapero y llevar gorra ¿no?
Ir a la moda, ser como a ti te mola
En esta discoteca tu eres la unica que controla
Hagamos un peloton entre todos y toquemonos
Pongamonos a cien, sudemos juntos y mojemonos
Tequila, sexo, drogas, alcohol es lo que hoy en dia se mueve
Si la tienes de 3 metros triunfaras entre mujeres.
Fuma, bebe, a ser posible mojate la camiseta
Que se vea bien tu escote o directamente las tetas
vuelvo para prender fuego a la gasolina de Daddy Yankee
Pongo la voz de pito y voy de tranquis
Dame mas gasolina
Dame mas gasolina
Me la suda si te has follado a 2 o 3 latinas
Esta noche ya veremos si con el morao atinas
¿Eres provocativa? No, solo eres otra guarra
Un cubata, dos polvazos y aun quieres seguir de farra
A fardar de lo que tienes, doña no-tengo-defectos
Y es que los grados de alcohol ya empiezan a tener su efecto.
4 de la mañana, necesitas descansar
Tu cuerpo ya no aguanta mas pero no te quieres marchar
Necesitas machacarte, romperte, para parar
Y es que sois tan reggetontos que palmais para bailar.
Reggetonto, eres un reggetonto
Que te follen.
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Cuando ya eres mayor
La admiración de los niños -y todos lo hemos sido-; recae unos personajes u otros, en función de cómo varían sus espectativas en la vida.
Primero sueñan con ser el Hombre Araña, el Increíble Hulk o, por poner un ejemplo nacional; transformarse en mil animales u objetos del mismo modo que Mortadelo.
Después, desean parecerse a personajes reales pertenecientes al mundo de la canción, el fútbol o la fórmula uno.
Finalmente, a alguien que tiene cierto éxito social a nivel económico y sexual, producto de su trabajo lo primero; o bien ambas cosas.
Un servidor se pregunta qué pinta él en esa tremebunda vorágine de anhelos frustrados o, peor aún; conseguidos y caídos en la desconsideración.
Ignoro qué ocurrió exactamente en el momento que en mi mundo onírico ya no me veía vestido de rojo, con una cola de mono, bastón y orgulloso propietario de una nube Kinto.
Mi alma y mi vida quedaron enamoradas de la embriaguez de un par de iris de un color parecido al del ron con cola; y al disiparse el líquido, no quedó más que un individuo gris y corroído que ya sabía a ciencia cierta y de antemano que nunca iba a volver a tener la única cosa que en realidad deseaba.
¡Menuda vida esta…! Sin darme cuenta, pasé a ser demasiado viejo para preguntarme qué voy a ser de mayor y casi todos los días, tales que hoy, simplemente siento nostalgia por un tiempo pasado, que como afirmaba Manrique; siempre fue mejor.
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Mi cine
Colaboración de Basilio Pozo Durán http://habitandoelolvido.spaces.live.com/
La ciudad se va llenando de esos paisajes de ausencia que nos dan vida. Aquí,
aquí estuvo, aquí estuvo, y aquí hubo, aquí había…No era muy bonito, nada particular. Estaba en uno de esos centros comerciales,
de esas enormes cajas de zapatos que afean las entradas y las salidas, de una
capital del sur. Aséptico y funcional, como un cepillo de dientes apto para
todas las bocas.Tenía muchas salas pequeñitas para diversificar y personalizar la oferta,
para evitar que coincidieras con ese vecino que tanto odias. Las vendedoras
asomaban su carita desde el interior de un panel de rayos catódicos que
hipnotizabas a los compradores. Dos para la ocho. Tres para la nueve. Y yo: una
para la dos. ¿Para la dos, “Noviembre”? ¿Para las seis y media? ¿Una sólo?
Sí, solo, una y otra vez. En soledad con…La historia resumida de mi novela favorita, el menor que juguetea con drogas,
la maltratada que todavía lo ama, el cuento sobre el valor de la magia, los
extraños habitantes del psiquiátrico abandonado, la vida de esa escritora, el
amor imposible más triste de todos, la rabia por tener que madurar, el
encuentro de dos extraños por accidente que ya no se separarán nunca, la
crueldad de la guerra, los nervios por no saber quién es el malo. El escritor
que huye de su suerte con el folio en blanco.Iba siempre caminando. Media hora. Me gustaba bajar al atardecer, con las
hormigas urbanas escapando de los trabajos y las familias escondiéndose entre
paredes. Arriba, enfrente, lejos y cerca, la pintura abstracta del cielo me
sobrecogía, me liberaba del peso de mis pies, me empujaba fuerte desde detrás
de los ojos. Esa pintura la colgaban ahí, siempre distinta, como ajena de este
desastre, como si no asistiera ella también al final de los finales. Más
abajo se dejaba oír el murmullo ronco de la ciudad.Y volvía caminando. Media hora. La música, las palabras, las miradas, los
colores me trazaban mi propia historia, como si hablaran de mi mundo, de mí.
Subía deprisa o despacio según me sintiera alegre o triste. Solamente iba
cuando hacía frío, cuando el aire hacía notar sus caricias en las mejillas,
en las manos, en los labios. Yo me hacía pequeñito y me dejaba hacer: las
lágrimas más tiernas, los suspiros más hondos, el baile más medido. Tantas
historias, tantos escritos que me has dado.Un día dejé de verte en los periódicos, dejé de verte en internet. Pasé a
verte una noche pero no estabas, sería festivo, estarías descansando. Pero los
periódicos seguían sin hablar de ti, de repente te olvidaron, sin
explicación, sin noticia alguna. No podía ser, era raro.Consulté una página de noticias locales: te habían cerrado.
Eras el único que tenía un nombre que hacía referencia a la ciudad, que
hablara de ella, que se hermanara con ella. Te llamabas Alhambra.Hoy la ciudad se sigue llenando de paisajes de ausencia.
P.D.: Con lo vago que ando últimamente, espero que lleguen más colaboraciones
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