Crecer por dentro y por fuera
23 Marzo, 2007
Tenía veinticinco años y un hermano menor ocho mayor que ella que nunca le dejaría de parecer un niño. Una adaptación horrenda de un Peter Pan de frente kilométrica y algo arrugada, y en cuya cabeza algunos cabellos renuentes se encontraban diseminados.
Nunca había dejado de ver la vida con ojos de niño. Niño cegato con [...]