Tu perfume embriagador
Detesto ese tu culo, al que desde siempre has estado adosado.
Molestas más que un abejorro con tus artes de sutil pedorro,
pues asqueas a todos y cada uno de los presentes alientas al vómito.
Más que a los terribles hunos del mismísimo Atila te temen; harto conocido
que nadie soporta este trasero hediondo que arrasa parques y ciudades,
tan nauseabundo, expeledor de aromas desagradables, mefítico-nocturnos.
De cuescos o pedos degollados; adrede y escapados nos haces digno regalo.
Me pregunto si no te empalan porque no hallaron palo que no te quedara holgado
o tu ojete es resistente a los mayores arpones en la caza de ballenas empleados.
No finjas, ni te acongojes, piltrafilla. Que no es sino parte de tu personal esencia
esa archiconocida, ampliamente divulgada, sobrenatural y maldisimulada flatulencia
de la que siempre que estamos de ti malacompañados, aprovechas para realizar gala.
Categories: Pequeños relatos Tags:
¿Existe vida después de la muerte?
No. Pensar lo contrario, es síntoma inequívoco de estulticia.
Cuando existe es antes de la muerte: Aprovecha.
Categories: Misosofía Tags: