Por qué la limpieza es inútil y digna de odio
Hoy me toca limpiar y puesto que no tengo ningún motivo vagamente convincete para eludir tal responsablidad, me veré forzado a hacerlo. Sí, es que resulta que me ha demandado una tal Sanidad y por lo visto la cosa va en serio.
No sé qué tiene la gente en contra de la mugre, si al cabo de unos años incluso acaba por redecorar los lugares sin obligarnos a gastar un céntimo.
La comida putrefacta tampoco me parece tan desagradable. Total, si los gusanos también son criaturas de Dios y el nutrirse de esa última naranja que hemos olvidado en la redecilla, no les resulta nocivo, ¿por qué habría de ser malo para nosotros?
Con contaros que a veces llego hasta a olvidar deliberadamente algunas vituallas en lo más profundo del frigorífico, para así asistir al milagro de la vida…
Ni por asomo encuentro nada de pernicioso en pisar sobre alfombras de pelusas que ruedan por mi salón, alegres cuales amapolas movidas por el viento de mayo. No ha muchos días, me viene a la memoria que incluso una me salvó la vida al amortiguar mi caída cuando me desperté sobresaltado de echar la siesta en el sofá.
¿Y quién necesita limpiar los cristales? ¡Rayos y centellas! ¿Es que no ayudan a caso a preservar mejor la sagrada intimidad cuanto más sucios lucen? Me pregunto quién fue el primer vago ocioso que se puso a pulirlos con esmero. Apostaría mi vida a que se trata del que inventó el limpiacristales -que no es más que aguachirri con lejía o amoníaco- y que perpetró un atentado contra la enseñanza, al maleducar a los ciudadanos en el dogma de que limpiar los vidrios de la ventana o el mueble largo del salón, guarda relación remotamente con la pulcritud o la higiene.
Sólo quiero reiterar una vez más que estoy harto de vivir en un mundo de escrupulosos maníacos del orden y la asepcia.
Por supuesto, mi voto ha ido para el PP. ¡A clase de religión a la fuerza, pero que sea impoluto sólo el que la desee!
Categories: Pequeños relatos Tags:
Yo ya nací viejo
Alguien repartió unas entradas para la zona de personalidades -que no VIP- y olvidó darme la mía; condenándome de este modo a una rutina anodina, simulacro de vida, sucedáneo de lo auténtico; a ser tan sólo un ente deseoso de no ser, carente de expectativa alguna.
No sabría precisar exactamente a qué edad nací; sólo sé que cuando lo hice, ya era viejo.
Puesto que no poseía nombre, los demás me señalaban para referirse a mí y si querían interpelarme, simplemente vociferaban -”¡Eh, tú!”- tanto si se encontraban lejos, como si se hallaban cerca; seguro que a fin de evitar tocarme.
Padecí la soledad y tristeza de la vejez con todos sus achaques, sin antes haber experimentado la juvenil alegría que normalmentece la antecede.
Aún desconocía el tacto de los pechos de una adolescente cuando éstas ya me llamaban señor y no me adjetivaban de ninguna manera distinta a pureta.
En el caso de que alguna vez consiguiera jugar con los demás niños a hacer explotar petardos, los adultos no eran indulgentes conmigo -”¡Qué vegüenza! ¡Y tan mayor!”-, se los oía decir.
Ahora estoy indeciso, pues tal vez en lugar de morir ahora me toque vivir esa parte sabrosa de la vida que me fue negada por la naturaleza. De otra forma, no reinaría la justicia sobre la tierra.
Categories: Pequeños relatos Tags:
Jeux de Enfants (Quiéreme si te atreves)

Me quedo con una frase de esta magnífica película:
¿De modo que ser adulto era esto? Tener un velocímetro que marca de 0 a 210 y no poder ir a más de 60
Si tenéis tiempo, os recomiendo ver esta obra maestra. Por supuesto, mejor en versión original.
Categories: Cine Tags:
Mamada virtual de Tania Dervaux
Bueno, si eres uno de los que se inscribieron en la lista de espera para que esta atractiva candidata al senado Belga te practicara una felación; tal vez te sientas algo decepcionado.
Desde luego, es otra promesa electoral incumplida a pesar de esta pequeña “compensación”.
Categories: Granada Tags:
Categories: Sociedad Tags:
Categories: Granada Tags:
A una niña guapa
Hace un par de semanas:
Me fumé un porro, y caí en la cuenta… ¡che! Qué rico.
Me bebí una cerveza alhambra 1925 diciéndome, ¡qué buena!
Me tumbé a ver el cielo en mi balcón y pensé, ¡es precioso!
Hoy en cambio, he hecho esas 3 cosas y sólo se me ocurrió que era demasiado genial para no compartirlo contigo.
Categories: Pequeños relatos Tags:
Guía de cómo convencer a las mujeres
Dile a las mujeres las cosas una vez, y si te responden que no; insiste una segunda.
Si por lo que fuere, la segunda vez no te marchara bien, inténtalo una tercera.
En caso de que a la tercera vez, no hayan accedido; mejor que les propongas nada nunca más.
Categories: Pequeños relatos Tags:
Chuck Norris y Aznar, saben qué cantidad máxima de alcohol pueden tomar para conducir sin incidentes
Dice Aznar, que él se puede tomar los vinitos que quiera mientras no ponga en peligro la vida de nadie.
Lo que parece olvidar este señor, es que tal vez el criterio de cada cual no sea el más adecuado a la hora de saber qué cantidad de alcohol no interfiere con la conducción.
Lo cierto es que cuando realizó tales afirmaciones, yo no dejaba de salir de mi asombro. ¿Estaría borracho? ¿Fumado? ¿Se habría metido una raya?
Además, manifestó encontrarse muy molesto por esos carteles de tráfico que rezaban: “No podemos conducir por ti”.
Por lo visto, el expresidente del gobierno, ha querido dar un paso muy importante para pasar de censor a libertador; pero para mí que se le daba mejor lo primero.
