Sicarios
-He envuelto el cuerpo inerte de una niña de ocho años. Voy a ponerle lastre y a hundirlo en el muelle. Desearía poseer aún la inocencia que tenía antes de pasar treinta y ocho años en el mundo; hoy, más que nunca.
¿Cuántas atrocidades he cometido a lo largo de mi vida? ¿Cuántas me quedan aún por perpetrar? Una vez que se entra en la espiral del dinero rápido, los trabajos ilegales o ligeramente ilegales en el mejor de los casos; las mujeres fáciles, los lujos gratuitos y el güisqui de cuatroscientos dólares junto a la cabecera de la cama, es imposible abandonarlo.
Por eso te digo que matarte me sabe mal, pero no puedo omitir mi sagrado deber de asesino a sueldo.-
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