Fóllate a mi pluma
10 Febrero, 2008Me confesó que no le gustaba mi cara, ni mi forma de ser, que le parecía torpe y que jamás se hubiera fijado en mí si no fuera por las cosas que escribo.
Entonces la increpé: -Pues toma mi pluma, fóllatela y quédate preñada de sus ideas. Seguro que parirás la abominación más grande que se [...]