Dulce tortura
14 Julio, 2008
Cuando una pianista toca un instrumento tan femenino como el piano; me deleito como si se tratara de una orgía lésbica entre dos manos delgadas, suaves, femeninas, con sus diez dedos y todas las teclas. A veces no necesito verlo, sino que simplemente imagino a una interfecta cualquiera, sentada al piano.
A saber qué me depara [...]