Aprendiendo a mear
Todo el mundo se ha empeñado en redactar manuales de instrucciones. Los hay para sentarse a la mesa, para hablar en público, para tener éxito en las entrevistas de trabajo y para manejar cualquier tipo de vehículo, instrumento o aparato.
Los franceses son curiosos, en tanto que han llevado al paroxismo esta costumbre. El otro día, entré en una letrina pública de Stalingrad. No es que frecuente mucho esa zona, pero mi camello últimamente me obliga a hacer turismo a través de esta ciudad tan odiosa. El metro se mueve como un escarabajo que acabara de meter sus patas en la mierda y avanzara dejando un rastro marrón hediondo. Read more…
Categories: Erasmus en París, Pequeños relatos Tags: