El internet, el ego y la aparente libertad
La aparición del internet como tecnología democrática data de apenas unos años. La Historia dedicará algunas páginas que los párvulos u adolescentes deberán repetir más o menos así: “A finales del siglo XX, la Revolución tecnológica tuvo lugar, diseminándose entre los hogares de la clase media y alta, abriendo las puertas del saber, para quien quisiera acceder a él”.
Los individuos en cuestión, que serán acaso la tercera o cuarta generación de los ahora adultos o niños, memorizarán y vomitarán, como es debido a cualquier examen, y después regresarán a sus casas pensando que aquella perorata no ha tenido sentido, pero que con suerte aprobarán el examen.
Se dirán, tal vez, que aquello no tiene sentido ya que el internet sirve para lo qué sirve.
Lo mismo se dirá la mayoría de la gente que accede a esta nueva y preciosa fuente de información en nuestros días, que es una chorrada pensar en el internet, ya que sirve para lo que sirve.
La pregunta es ¿para qué sirve?
Tamizando el uso comercial y profesional, el internet sirve, en mi opinión, para llenar el ego que, de otra manera, debería permanecer callado en algún rincón inhóspito de los espíritus sigloveintiuneros de la clase media y alta (por llamar de alguna manera a quienes acceden al servicio ofrecido por compañías transnacionales).
Esta función, que me atrevo a poner al nivel de la catarsis, se ha convertido en un foro de transformación ontológica que permite a los seres humanos comenzar, en la mayoría de los casos, por la base de la identidad: el nombre.
Cuántas cosas nos son dichas muchas veces como un lapsus, por parte de nuestros interlocutores, quienes muestran un lado que, en otras circunstancias, no harían, al dar su dirección de correo electrónico: mapacherojo@xmail.com, gorila007@correocaliente.com, perradelsur@correote.xx, etc.
Ejemplos similares han transformado la precaución con respecto a lo que los lingüistas llaman “face”, y que se refiere a la protección que se antepone a un interlocutor en función del estatus que se desea mantener (jerárquico, afectivo, etc).
De esta manera, un doctor a quien respetaba mucho cayó de mi gracia, sin que él lo supiera ni le importara acaso – después de todo, yo no era más que un paciente-, pero cuya naturalidad atestiguaba, ante mis ojos -sin que eso sea realmente importante-, un cambio en la relación jerárquica que la sociedad impone.
Mucha perorata, su seudónimo era priista001@correocaliente.com. Y no son sus convicciones políticas lo que me provocó cierto disgusto, sino el hecho de que, en la estima que sus actos y palabras habían construido en mi, pudiera yo enterarme de que era capaz -siendo lo que yo creía que era-, de tener convicción política alguna.
Supongo que a ciertos agnósticos y ateos les habrá pasado algo similar cuando descubren que alguien a quien creían del mismo bando, se revela feligrés en el fondo. Así es la vida, se dirá, y es cierto. Ya que la búsqueda de indentificaciones se hacía, hasta entonces, de otra manera.
No pretendo, con este ejemplo, atacar a ninguna fe, ya que en realidad me producen la misma sensación que me produce el conflicto entre Corea del Norte y Corea del Sur, es decir, nada.
Lo que trato de ejemplificar, es cómo la nueva relación con la presentación, de lo que antes era una parte escondida y apenas accesible de las personas, se ve envuelta de una falta de experiencia ontológica con esta nueva tecnología y que operó, durante algún tiempo, como lapsus en toda la amplitud del término.
Creo que la cosas han evolucionado, pero no sé en qué dirección. Algunos serán más discretos que antes. Pero la mayoría… Qué les puedo decir que no sepan ya. Entrar a un muro del sitio “libro de caras”, es una de las situaciones que me provocan más pena ajena, y me han llevado incluso a reconsiderar el significado de esta expresión y a tratar de evitarla – sin lograrlo.
¿Para qué sirve entonces el internet?
La estupidez de la gente me tiene sin cuidado hasta el punto donde mi morbo por confirmar hasta dónde se puede ser patético (en su sentido actual y no de análisis literario) el ser humano, me lo permiten. En ese sentido me considero débil, pues la tentación de confirmar mis elucubraciones sobre la vacuidad del ser humano en masa son demasiadas y cotidianas, e incluso llegan, sin saber exactamente cómo, a mi correo.
Pero, aparte de mi neurosis que no interesa a nadie, estoy convencido de que este medio de comunicación, donde el ser está vertido hacia afuera, tiene una función que hace contrapeso a la presión que ejerce sobre el imaginario colectivo la coyuntura social de la época de la masificación que, en una opinión personal, considero aún en pañales.
De esta manera, el poner en el muro la foto con los amigos, aquella con la que se pretendía pasar un mensaje, una imagen que, consciente o inconscientemente, se ha querido transmitir, es una democratización del ego a escala reducida. Esto permite a las personas salir de la pequeñez de su ser para mostrar lo que son (o creen ser, para ser más precisos)y podría asimilarse al llanto, a la risa y al orgasmo.
Poder ser reconocido, y a ese respecto mi cuate Maslow estaría de acuerdo, es acceder a través de este medio (o al menos intentarlo), al nivel del reconocimiento social.
Que en el camino la cosa fracase, es otra cosa. Que el mundo te diga que lo que creías lo más grandioso en ti resulte una basura para alguien más (gracias al cuadro de diálogo de comientarios), es otra cosa. Al menos se puede hacer el intento.
Sin embargo, sería interesante reflexionar acerca de la cuestión de la “libertad” que se ha generado alrededor de este medio de comunicación. Y sin deseos de crear una paranoia colectiva (difícil de crear ya que los gringos son especialistas y han comenzado desde hace tiempo), lanzo la pregunta a todos para saber si alguien me puede iluminar a este respecto. Yo, como todo buen niño que se ha caído muchas veces por intentar cosas arriesgadas, prefiero la cautela.
¿Realmente sabes cuales son los alcances del internet? ¿Realmente se es libre debido al gran flujo de información o nos acercamos, poco a poco, a los sueños orwelianos del “gran hermano”?
Todo aquel que tenga un aporte a este respecto, es bienvenido para una aclaración que quizás apacigüe más de una paranoia.
Categorías: General Tags:
Pipi, caca, papá, mamá: 1 La caca
Recuerdo que a la caca no la llamaba así, A mi me enseñaron a decir “popó” e ignoro si es un anglicismo del mal, o qué, pero no importa, ahora la caca tiene sinónimos para poder existir como concepto: shit, merde, por citar los más comunes.
La caca es algo extraño, amorfo, pero con una gama de colores. No puedo decir cuándo fui consciente de que cagaba. Podría citar algunos retretes de los diferentes lugares donde he vivido, pero sería incapaz de saber cuál fue la primera cagada consciente que realicé, a partir de la cual, todo sería cagada tras cagada, siempre a solas, en uno de los pocos recovecos de soledad autorizados.
En todo caso he pasado muchas veces por el ritual de zafar el botón y bajar la bragueta para sentarme en un objeto liso y frío para poder vertir lo que otrora fuese comida, en un boquete conectado al drenaje público.
Pienso en cómo sería cagar en el medievo, seguramente acompañado, quizás charlando mientras se vertían los desechos. La cosa cambió en el renacimiento y, de pronto, todos se sintieron apenados, por común acuerdo, por sus horificios. Y desde entonces cagamos solos.
Me viene a la mente un túnel del metro donde, por ir medio dormido al inicio de la madrugada, pisé una mierda y maldije al primer cartel publicitario que encontré, espetando las palabras adecuadas para cuando se ha pisado una cagada. Después, el olor que evité oler pero lo hice, así como la consistencia, difícilmente descriptible con palabras, me dieron la certeza de que era una mierda humana. De tal modo que conozco la mierda mejor de lo que creía, y apenas he visto algunas ajenas olvidadas en algún retrete público.
Las reglas morales de las sociedades contemporaneas (¡qué palabrotas!) van cerrando las persianas de los esfínteres, los orines son indeseables. Es normal, para la buena convivencia. Pero en lo individual, la prohibición de las deyecciones corporales a la vista de todos, es una de las primeras ramas morales que se tejen con el mundo. Pasar del pañal al retrete, es el segundo golpe que se recibe, después de la separación del seno. Cagar donde se debe es comprender que la mierda es la misma, pero que depende del contexto donde se coloque, el grado de comprensión de las normas morales que se tiene, el nivel de compromiso.
Evidentemente hay una carga emocional natural por el aroma fétido de la caca; y es que el cuerpo evolucionó para alejarse de fuentes fétidas, para evitar el envenenamiento o la contaminación por materia en descomposición. Y en la actualidad se ha convertido en un vínculo primero que marca la entrada a grupo social, una primera participación del individuo en el desfile de morales a las que deberá ajustarse para poder ser una persona « aceptable » para los demás.
En lo que respecta a la historia personal, un recuerdo contado por mi madre me coloca hace un cuarto de siglo sobre una cama, donde, entre pañal y pañal, me aventé un cagadón mientras mi madre buscaba el talco, y cogí una buena porción y la embarré sobre mi cabeza. Desde entonces, tengo mierda dentro. Quizás habrá sido ósmosis, porque no creo que la haya comido.
Proximamente: 2 Los mocos o el pintor marrano.
Categorías: General Tags:
Nada
Los creadores dirán que sólo a un pendejo no se le ocurre nada. Yo no les creo, el vacío es una fase obligatoria y, me atrevería a decir, necesaria. Además, supongo que las personas tendrán algo mejor que hacer con su tiempo que andar buscando identificaciones en un muro, ya tendrán suficiente con elegir el color de su reproductor portátil o el grado de alcohol de sus bebidas que se acoplen a su personalidad.
Si has seguido leyendo es que no tienes, como yo, ninguna idea ni nada mejor que hacer y andarás esperando a que algunas palabras yuxtapuestas den sentido a tu vida, por morbo o por desgano, irás viendo el desfile de palabras y maldecirás al autor por la pendejez de su contenido. Hagamos un club, el de los pendejos. No será tarea fácil porque hay tantos y de tantos colores, que quizás será necesario pedir un fideicomiso. Quizás logremos incluso hacer un teletón, aunque será diícil definir a los beneficiarios, porque, si es un evento pro pendejos, todos deberíamos recibir una tajada ya que, ¿quién osaría decir que no es pendejo? Yo no, tú tampoco, seamos sinceros.
Pero sigamos pegando palabras, hablemos de ti, de tu estupidez al volante, en el metro, en el autobus, en casa, en tu subconsciente. Hablemos de todo lo que no das, por egoísmo, y que guardas para un mejor momento; de cómo esperas ser feliz en un tiempo futuro que, seamos claros, nunca llegará. De cómo esperas que el “mundo” te jale y de cómo te dejas llevar por la ola, tan dócilmente como cuando asistías a la escuela todos los días. Hablemos de tus esperanzas, de tus expectativas y de cómo, el día en que comienzas a pensar en la muerte, has llegado al climax del crecimiento a partir del cual todo es cuesta abajo.
O mejor aún, hablemos de la falta de sentido, hablemos de todo lo que no queremos hablar y hagamos lo de siempre: hablar para no decir nada, hablar para hacer nada y sintamos como la humanidad nos jala de la matriz a la tumba.
Hablemos, es lo único que nos queda.
Categorías: General Tags:
Mucha pivo por pocos pavos o el rocanrol por Praga
La penumbra que cubre Praga por la noche es como entrar en un cuento de Poe, un tunel sin salida, con todos los cliches de cloacas, goteras y luces tamizadas por la neblina, y tambien con sus silencios, donde sólo el raspar de los rieles del tranvia quiebra la soledad infinitesimal.
Es este tipo de vida el que deberia haber en todos los sitios y que, desafortunadamente, se perderá cuando ccambien su moneda por razones comunitarias. Pero, por el momento, la gente sigue saliendo por las noches a comer y beber, a bailar, a charlar. Los cafes y restaurantes cierran a las dos de la manana; los bares, algunos, nunca cierran.
A pesar de que algunos chechos sueñan con Europa occidental, al menos pueden ciruclar libremente, eso ya es bastante, y mantienen un modus vivendi que otros países añoran desde que les ha caído la lápida del euro.
Después vendran los cambios económicos que esto conlleva, es decir, la tajada con la que tendrán que pagar sera quizás la de ofrecer mano de obra, o bien, de sacrificar parte de la comodidad cotidiana como ha sucedido en Paris, Londres y Venecia, donde la gente mira los monumentos para rayarlos de su mapa, pero piensa dos veces antes de tomarse un café de cinco euros servido por un mesero malencarado que gana lo mismo que un barrendero, que un controlador de billetes de metro, que un preparador de hamburguesas.
De las caras de los jóvenes sólo puedo decir que me parece que el color de su piel y su semblante combinan con el frio y la neblina, con la nieve y con ese aire eslavo que les endurece el rostro.
Los chicos usan ropa de colores, abrigos impermeables para la nieve, son coloridos y paradójicamente sobrios, aunque sin duda ríen y hablan con mayor facilidad que los franceses, ingleses y alemanes.
En cuanto a la lengua, está llena de erres, de sonidos rasposos como un par de patadas, y muy pocos hablan inglés fluido, pero lo hacen, sin duda, mejor que los españoles o los franceses.
Aquí la gente sonríe cuando se le agradece en checo o cuando se brinda como se hace en esta lengua, con esa palabra suena a nombre de montaña y que ahora no recuerdo, pero que es algo con n, v, r y k, y unas cuantas a.
Praga es Kafka, se comprenden sus descripciones, sus colores, sus sentencias.
Categorías: General Tags:
Cuando el destino nos alcanzó
Y nacieron de pipetas, sí, al fin, después de tanto tiempo de intentarlo, de librar batallas éticas, el poder ha ganado, y todos los hombres nacen de pipetas. Se terminó el tiempo de la unión de dos gametos, el sentido del trabajo, la descendencia, el pasado ha sido arrasado.
Han nacido los primeros y en unos años, en un par de generaciones, ahora que la clonación se ha erigido como la única forma de reproducción, no nos queda más que esperar a que los jovenes y viejos mueran para construir una sociedad nueva.
Huxley no hizo novelas sino manuales, que se pudra en su tumba, construiremos una tumba pero borraremos su rastro para que no haya dioses. Está bien muerto, enterrado, desde la Era de los hombres de sexo y XX y XY.
Una nueva era se asoma. Sólo nos queda una duda: ¿sin pasado ni descendencia, necesitaremos enseñarles el lenguaje para hacerlos funcionales? ¿existirá una sociedad sin lenguaje? Y como gran hermano – aprendido en otro manual- podremos servirnos de ellos, reproducirlos y matarlos como dios sin que creen una consciencia colectiva, sin que creen sus mitologías ni sus génesis? ¿podremos crear un lenguaje sin papá ni mamá para servirnos de todos, como Huxley nos lo anunció, bastará con el soma?
Ya veremos
Categorías: General Tags:
Salir de viaje
Salir de viaje es como tirar la piel y ponerse de imágenes insospechadas; es sacudirse la ceguera del cotidiano, pisar terrenos nuevos y dejar un pedazo de suela en ellos. Salir de viaje es rechazar que la existencia personal está completa, es sumarle un brazo al arlequín que somos.
Salir de viaje es ver otra manera de construir las casas, un nuevo tipo de jardines o simplemente un tipo de ventanas parecido, pero no igual, puesto que no se había visto nunca.
Salir de viaje es reírse de sí mismo a quijada suelta cuando la pregunta fue: ¿Así que ya tenías tu mundo hecho? Y la felicidad acompaña a la risa; es una bocanada de vida, un pedazo de pastel invisible que lava el interior-anterior.
Salir de viaje es una caricia, una música de notas mayores con guitarra acústica, es enjuagar los ojos para quitar el vaho que entorpecía nuestros vaivenes en el metro, las escaleras que se subían, los túneles que se caminaban.
Salir de viaje es la posibilidad de no volver, también es una huida, una puerta que se abre hacia una realidad que, hasta la víspera del viaje, sólo se puede imaginar.
Salir de viaje es construir recuerdos, como un castillo en bruto que se concretara en cuestión de un chasquido, y cuya hechura es líquida, y no se forma por completo hasta que se regresa a casa.
Salir de viaje es trágico, es saber que somos tantos y nos conocemos tan poco, nos peleamos tanto y nos vestimos tan parecido; y comemos casi lo mismo.
Salir de viaje es la pantomima de la ruptura con las pertenencias, es decirse “quizás mientras no estoy, todas mis cosas desaparezcan”, y darse cuenta de que lo verdaderamente necesario es lo que somos capaces de llevar en una maleta.
Salir de viaje es ejercitar el paladar, hacer que trabaje y salga de la holgazanería de una cocina mayormente de supermercado.
Salir de viaje y no llevar dinero, es ser un holgazán fino.
Categorías: General Tags:
Sensaciones y el gallo periurbano de la Courneuve
Al salir al balcón esta mañana, entre el paso de los autos de la avenida, el tranvía que deja sentir su mole deslizándose como oruga gigante por los rieles, entre la entrada de los niños a la guardería musulmana de la casa de enfrente y el ir y venir de botes de pintura, cables, tubos y tornillos que suben los trabajadores de la empresa del primer piso, un gallo, con una voz aguda, se irguió por sobre todo el barullo en su instante de gloria, desde una veleta invisible.
Quizás fue un momento de silencio, de aquellos en que parece que el mundo está en paz, sin turbulencias, ahí colgó su “quiquiriquí” o su “cocoricó”, según la lengua lo dicte, aprovechando un respiro de la tierra para hacer la onomatopeya que su animalidad le solicitaba. El sonido entró como todo los demás ruidos, deslizándose hasta el tímpano, líquidos y vibrantes.
Pero el gallo, ¿quién tiene un pinche gallo en un barrio donde no hay ni parques? Leer completo…
Categorías: General Tags:
La paz mundial
Estoy harto de tontos que piden la paz mundial
Yo no pediría la paz mundial
Sino un mundo en el que se acabaran las colas
Cola del paro, cola de indigentes en el comedor municipal
Donde no perdiéramos tiempo esperando nuestro turno
Y nos atendieran miles de máquinas
Programadas para sevirnos
El capital no sería importante
Las metas no existirían
Nadie haría nunca lo mismo
Todos encontrarían trabajo con pedirlo
En cualquier área por la que se interesaran
Tendríamos un dentista que nos atendería en casa
Un panadero que nos traería el pan
Y un lechero que nos dejaría la leche en la escalera
Categorías: General Tags: bulo, paz mundial
Actualizaciones semanales de Twitter 2010-01-03
- J'essaie justement de te faire comprendre mes quatre vérités de clébard soûl. Soit je les crie soit je les crache, elles sont pour moi tout. #
- Lamento las veces en las que decidí avergonzarme en lugar de arrepentirme más tarde. No había nada que perder. #
- Conozco a más de uno que después de comer tanto en Navidad, va a pasar hambre. #
- I rated a YouTube video (5 out of 5 stars) — Como censurar una pelicula porno http://youtu.be/pSQ0kI2PDWc?a #
- Seguridad en sí mismo, es apostarse con el diablo que puedes encender diez veces seguidas el mechero. #
- Mientras me como las uvas, siempre pienso que es una de las pocas cosas que hago sin saber muy bien por qué. #
- El vino y las mujeres, nunca son buenos ni malos; tan solo abundantes o escasos. #
- I rated a YouTube video (5 out of 5 stars) — SAVING PRIVATE REMI (REMI GAILLARD) http://youtu.be/qrlrMYbMMFg?a #
- Lo malo de beber alcohol en ocasiones especiales, viene cuando tener alcohol se convierte en una ocasión especial. #
- ¿De verdad estamos en 2010? Me sigue sonando a futuro cuando lo oigo. #
- El mundo se hubiera acabado muchas veces si todos los profetas tuvieran razón; y seguirá en guerra mientras exista la religión. #
- Barfly es un peliculón basado en la vida de Henry Chinasky. Mucho mejor que Factotum. #
- Barfly es un peliculón basado en la vida de Henry Chinaski. Mucho mejor que Factotum. #
- Fui más precoz para la cerveza que para el sexo; pero sólo porque las litronas no se agarraban fuerte a su tapón como las niñas a su himen. #
- Cuántos fingirán que no les ha llegado un mensaje al móvil, para ahorrarse mandar otra jodida felicitación de año nuevo. #
- Le jour où les cons iront pointer. On l'verra au bureau d'embauche. Mon beauf! Renaud. #
- Predisponerse para el fracaso, supone comenzar a fracasar la mayor parte de las veces. #
- Éramos tan jóvenes que pensábamos que teníamos dos o tres vidas por delante; y que en ninguna de ellas pasaríamos los veinte. #
- Toda una generación que no sabía que estudiar letras no sirve más que para pasar hambre y poner unas cuantas haches de más o de menos. #
- Con los años, no sé por qué, uno va valorando cosas que antes ni siquiera le llamaban la atención. Es ahí que la adolescencia acaba. #
- ¿Nunca has oído de fondo voces de está vomitando, te has preguntando quién sería el que vomitaba, y luego te has dado cuenta de que eras tú? #
- Ser tú es tan difícil como ser él, como ser ella, como ser yo. Si tú pudieras ser ella, y él pudiera ser yo, sería otra perspectiva. #
- En vista de todo, voy a fumarme otro porro. #
- Para acabar de emputecer a una niña de hoy, no hay más que apuntarla a un colegio de monjas. La nueva mierda mezclada a la tradición. #
- El primer cigarrito del año, ya me lo he echado dentro de un bar de tapas. A quien le pese, que se joda. #
- (Aunque también es cierto, que el camarero parecía haberle pegado a la farlopa y estaba más permisivo de lo habitual) #
- Aquella chiquilla era lo suficientemente guapa como para engañar a alguien con su sola palabra. Salvo a los que ya la conocían. #
- Los funcionarios consiguen un puesto en el que luego se sienten insatisfechos desde el punto de vista profesional. He ahí su mala hostia. #
- Si sólo hablas con tontos, no aprenderás más que necedades. Si en cambio hablas con un tonto, verás que no todo lo que dice son tonterías. #
- Busco dejar algún tipo de constancia de que existí, y lo ideal sería hacerlo mientras gano lo suficiente para la cerveza y el tabaco. #
- año nuevo #
- Los sueños están hechos de ideas, y los ideales de sueños. #
- El bipartidismo es penoso. Es como cambiar al que te da por el culo, pensando que el otro tal vez la tenga más pequeña. #
- Ojalá hubiera nacido alemán, ojalá hablara la lengua de ese país y nunca hubiera probado el chorizo de cantimpalo. Vivir aquí es una ruina. #
- Dedicas la mayor parte de tu tiempo libre a no hacer nada. Igual que el tiempo que pasas ocupado. Conclusión: tienes el mal del funcionario. #
- Un niño de primaria me da clases de responsabilidad para principiantes. #
- Hay muchos autodenominados ateos que no dicen fuerte que no creen en Dios, temerosos del infierno. Estad tranquilos, es seguro que no existe #
- Una conversación en la que no salen a relucir más que recuerdos, denota aburrimiento y melancolía. #
- Ojalá Dios existiera para que fumara Ducados negro. Ojalá los impuestos del tabaco fueran al papa y éste se ocupara de gestionar los humos. #
- Cuidas tu imagen y luego te encanta rechazar lo superficial. Qué hipócrita. #
- Me pregunto si construirse una personalidad viene dado por el entorno, o por ignorar al entorno. #
- Know what sometimes makes me laugh knowingly like an old dude? Healthy 20-somethings with money and no kids complaining that they're tired. #
- Nos gobiernan quienes mejor nos mienten, quienes hacen trampas sin que se note y quienes roban sin que nadie los denuncie. #
- Muchos se quejan de lo que tienen, pero no lo cambiarían por nada. Sólo se quejan a la búsqueda de reconocimiento, pero éste no llega. #
- Lo más lógico es pensar en una invención. El origen de la vida podría estar más probablemente en cualquiera de otros miles de hipótesis. #
Categorías: Frases de Twitter, General Tags: tweet, twitter
Segundo consejo de un policía de suburbio parisino: “compra el hachís en tu barrio”.
En el primer encuentro que tuvimos Misósofos y un servidor con la banda de policías, concluyó con un sabio consejo de su parte: “Fuma en tu casa”. La humillación tuvo lugar, evidentemente, por aquello de creer que te están enseñando algo, o bien, y sobre todo, para que las personas crean estar protegidos contra los “males”, y el asunto concluyó con la vuelta al suelo de la hierba.
Camellos hay muchos, pero buenos, pocos y generalmente depende de a quién conozcas. En mi caso, fue un latinoamericano quién, amablemente, se dispuso sin interés alguno a llevarme a lo que él aseguraba una fuente de calidad constante.
Nos dispusimos entonces a salir de París para alejarnos rumbo a los suburbios. Durante el trayecto me explicó cómo debía comportarme, me dijo que quizás revisarían mi mochila al entrar, quizás no, y que tal vez nos encontraríamos con una fila de espera en el pasillo.
Los que no me dijo es que tenían un sistema de organización parecido al policiaco, con guardias en cada piso que no te dicen nada, pero que forman parte de una red cuyo trabajo es prevenir cuando llega la policía para que el camello tenga tiempo de esconderse en alguno de los pisos de los veinte niveles del edificio.
Ese juego del gato y el ratón es la estúpida pantalla con la que se juega a la seguridad pública y al control del tráfico de drogas.
Entramos pues y una pregunta fue hecha al aire, justo cuando llegamos a la fila: “¿Alguien viene por heroína, anfetaminas o cocaína?”. Todos negaron con la cabeza y aquel camello salió disparado, siendo sustituido por otro, el cual llegó con una bolsa llena de otras bolsas, cual muñeca rusa, cuyo contenido era hachís y mota. Todo fue rápido y nadie hace preguntas.
Sin embargo, al salir, nos tocó entrar al juego del gato y el ratón. Los polis nos detuvieron, bajaron con pistola en mano de una vagoneta de puerta corrediza. Lo que es extraño es que, a pesar de la aparente violencia con que bajaron, después se dirigieron a nosotros en un tono casi cordial que parecía querer decir “es nuestro trabajo, sólo coopera y ya está”.
Mi amigo parecía extremadamente tranquilo, respondió a la pregunta sobre la procedencia de la minúscula barra de hachís: “de allá donde usted sabe perfectamente que la compré, vaya a ver”. Evidentemente, el poli no fue a la fuente porque se armaría la hecatombe – recientemente cuatro pisos fueron quemados por un pequeño intento de intervención, así como dos autos- ni hizo más preguntas.
Dato curioso: no me pidieron mis papeles, me preguntaron mi nacionalidad y barrio de habitación, pero no verificaron nada, absolutamente nada. El colmo fue cuando, al verificar mi mochila, encontró un par de zapatos deportivos y me preguntó “¿de qué número son?”, y cuando le respondí continuó, con una sonrisa: “no, son demasiado chicos para mí”.
El buen humor de mi acompañante fue quebrado cuando le anunciaron que ellos no eran de la patrulla de estupefacientes y que por lo tanto no nos iban a dejar ir con el producto – sobre entendiendo que ellos sí te dejan partir con él- y que deberíamos destruirlo in situ. Todo fue una formalidad. Para mi fortuna, sólo a mi amigo le fue pedida su ayuda para tal masacre hachítica que terminó con la voz quebrada de mi amigo diciendo: « vous n‘êtes pas sympa, monsieur, c’était mon petit quelque chose pour le nouvel an; et maintenant, qu’est-ce qu’on va faire ? Laissez nous au moins une barrette» Leer completo…
Categorías: General Tags: