Plagio inteligente o división del trabajo no creativo
Cuando nos pidieron que compráramos cierto libro, decidí sacarlo prestado de la biblioteca y escanearlo página a página. Posteriormente efectué un reconocimiento óptico de caracteres, obteniendo como resultado un archivo compatible con mi lector de libros electrónico. No sólo me había ahorrado casi veinte euros, sino que había logrado tener un archivo digital (y por [...]
