Perico y Scottex - Capítulo VI La magdalena

1 Mayo 2008

Sentado a la mesa, con ropa obsoleta de hace seis años, un gran tazón de leche con cereales. De esos azucarados, de los anunciados en televisión.
La casa de sus padres, era mucho más cómoda que la suya propia y además, tenía comida, agua caliente, electricidad, teléfono y hasta acceso a la red, a través de un ordenador de sobremesa último modelo.
Le quitó el el envoltorio de la magdalena. Su casa estaba llena de recuerdos. La espada que había en la pared, le recordó cómo una vez, correteaba a su prima, desenvainándola. Al final, resultó que no la ensartó precisamente con la espada, y su padre se enteró al oírlos en su habitación, con sus risitas. Cuando lo vio de nuevo, le dio una fuerte bofetada en la mejilla derecha. Dijo: -Esto por lo de la espada.-
El sexo siempre fue tabú en casa de Perico. Tal vez por eso antes de engancharse a la droga, había sido pervertido, depravado y semental incansable.

Acostumbrado a no guardar ningún tipo de protocolo en la mesa, a causa de sus últimos años en libertad de la cómoda casa de sus padres; comenzó a comerse las migajas que estaban esparcidas por toda la mesa. Y entre migaja y migaja, escuchaba a sus padres discutir en la cocina. La causa era él, sin duda alguna. Hacía mucho que no aparecía por allí, y las medidas de seguridad como esconder el dinero y las joyas, no se habían tomado en consideración antes de su inesperada llegada.
Olvidó todo un poco aquello y su mente se ocupó de Adriana. -Adriana… ¿Dónde estará Adriana ahora? ¿Qué hará? Necesito marihuana. Necesito pasta para comprarla.-

Por qué no tengo antivirus instalado en el ordenador

30 Abril 2008

Los antivirus en los ordenadores, son como los condones en el sexo. Hacen que la experiencia de usar un ordenador, resulte mucho menos gratificante.

Bendesclous y Misósofos

30 Abril 2008

Bendesclous y Misósofos, están en el garito Vogue. Beben gintonic Bombay Sapphire porque nos gusta hacer cosas de hombres. Pero Bendesclous me muestra su inquietud porque los hombres, hacen más cosas además de beber.
Más cosas con mujeres. Y bueno, él tiene novia, pero creo que como es neozelandesa, no le importa demasiado.
-La verdad, Misósofos- Dice Bendesclous- Nunca he sabido entrarle a las tías. Me da un poco de vegüenza.
-Joder, Bendesclous- Responde Misósofos- A mí siempre me ha pasado igual. Si me las presentan, soy capaz de hablar con ellas, pero presentármelas yo mismo… ¡Preferiría que me tragara la tierra!-
-Oye, pues ahí hay tres que tienen pinta de francesas-
-¿Cómo lo sabes?- Pregunta Misósofos.
-Pues porque hablan en francés, una lleva una camiseta de la universidad de Marsella y yo de pequeño miraba* la televisión francesa y soy capaz de reconocer su acento.-
-Ah, hostia. Yo diría que es bastante seguro. Pues tengo una idea. ¡No veas, está guapísimo!-
-Anda ya, tío, tú estás loco.- Replica Bendesclous.
-Sí, verás. Mira, les digo que has venido de Suiza hace poco, que soy el único amigo que tienes y que aún no has aprendido español, porque llevas sólo dos semanas aquí. Entonces, les pido que te traduzcan algunas cosas que quiero decirte.-
Bendesclous se quedó alucinado con la estratagema de Misósofos. Así que éste último decidió llevarla a cabo, y se acercó a las francesas.
-Hola… Perdonad, ¿os puedo preguntar algo?-
-Lo siento… No habla** español.

Entonces Misósofos cayó en la cuenta de que su plan tenía una laguna. O más que una laguna, un océano entero. ¿Y ahora qué coño hacía?
Ya metido en faena, y como retirarse era demasiado deshonroso aunque aquellas guiris jamás pudieran contárselo a nadie conocido por él, le echó un poco de cara.
-Parlez-vous Français?
-Ah, oui! - Contestó una de ellas.

¿Y qué debía hacer Misósofos? Por una parte, eran francesas, ya estaba hablando con ellas y no tenía necesidad de ningún plan estúpido. Simplemente podía decir que era estudiante de filología francesa y que estaba muy interesado en practicar. Era una excusa mejor que buena. Pero por la otra parte, Bendesclous estaba solo y no sabía si se acercaría por su propio pie si veía que no aparecía por allí en mucho rato.

Entonces Misósofos fingió un francés rudimentario, o tal vez ni siquiera necesitó fingirlo. No era más que un hijo de la logse. Un deshecho del sistema universitario español. En ningún otro país, hubiera llegado a la universidad sin estudiar más de media hora seguida en diecinueve años, que tardó en acabar la secundaria y el bachillerato.

-Bon… J’ai un petit problème avec mona mi. Il est ici depuis deux semaines seulement et il ne parle pas l’espagnol très bien. Pouvez vous lui traduire ce que je vous raconte en espagnol ?-

Entonces las tres gabachitas se miraron perplejas, una de ellas se rió y la otra, dijo:
-Non, car on parle pas l’Espagnol”
Misósofos se acercó a Bendesclous, pero no le contó su fracaso. Le dijo: -¡Ven, Bendesclous! ¡Quieren conocerte!
Y Bendesclous se plantó ante ellas. Entonces Misósofos les presentó a Bendesclous, a pesar de que ni él mismo se había presentado. Luego le pidió a Bendeclous, que les explicara en francés, que lo disculparan por ser tan tonto. Y Bendeclous se lo contó, pero ellas se habían divertido mucho, y continuaron hablando con nosotros.

Sin embargo, sólo Bendeclous se lo pasó de puta madre. Misósofos no entendía nada de qué hablaban aquellas gentes. Incluso pensó en comerle la boca a una francesa, a ver si se callaban. Sólo fue un pensamiento, porque no lo hizo. El que sí que se estaba morreando ahora, era Bendesclous.

Y ahí es donde quedó patente su amistad y su lealtad. Se acercó a la francesa que supuestamente era para mí –ya que la tercera, hacía rato que bailaba con un negro inmenso- y le dijo algo al oído.
Ignoro qué le diría, y por más que se lo pregunté después, nunca me lo contó.
El caso, es que aquella francesa, se abalanzó sobre mí y me comió a besos apasionados.
Salen de allí ambos con una gran erección y un número en nuestras carteras. Lástima que se tuvieran que ir urgentemente a acompañar a su amiga (la que se había besuqueado y dios sabe qué más con el gran hombre negro) para que cogiera el avión.
Ellas se irán después para Almería, pero volverán dentro de dos semanas y se quedarán una sola noche en Granada. ¿Habrán conseguido engañar a Bendesclous y Misósofos? ¿Les habrán dicho la verdad?

En la puerta de la discotecucha, ambos permanecen parados fumando, el uno al lado del otro.
Misósofos insiste a Bendesclous: -Tío, ¿qué coño le has dicho para que se lanzara así?
Benceclous, goza haciéndolo sufrir: -Alors fils de qui es toi, ein? Molière ou Cervantes ! Dis que ton père est Molière !
Mas Misósofos preferiría comer sus propias entrañas antes que tener a un padre como Molière

Y ya no importaba si las gabachitas les habían mentido o no. Al fin y al cabo, Bendesclous tenía novia y Misósofos… Bueno, vale. Se siente por él.

De cualquier modo, si algo quedaba claro, era que ambos habían vencido el pudor, por ayudar al otro. Hacían un gran equipo.
El único recuerdo amargo, fue un dolor de huevos. ¿Qué más se le puede pedir a la vida? Bueno, sí… Aparte de eso.

*veía es la forma más usual en el español de España. Lo que ocurre es que Bendeclous es un petit suisse que frecuentemente enreda esa sucia serpiente que es la lengua de Molière en las astas de ese gran carnudo que era Cervantes.
**Para una puta frase que se aprende la gabacha, y no puede conjugar correctamente una sola forma verbal.

Lettre de motivation pour mon admission à l’université de La Sorbonne Nouvelle (Paris III)

29 Abril 2008
On m’a demandé d’écrire une lettre de motivation. Cela ne me dérange pas, car j’aime bien écrire (même en Français, malgré toutes mes fautes d’orthographe, mon manque de vocabulaire et ma pénible grammaire).

Vraiment, je n’ai pas de motivations réelles pour aller en France. Actuellement, je traverse une crise existentielle et c’est pourquoi je vous déteste pour m’avoir fait retomber dans mes plus effrayantes peurs.

Me demander de dire les raisons pour lesquelles je veux étudier à Paris, c’est comme me pousser à faire une analyse des raisons pour lesquelles je veux apprendre le Français : tout simplement il s’agit d’acquérir l’aisance nécessaire pour m’exprimer dans une autre langue et agrandir les horizons de ma pensée.
Pourquoi à Paris ? Bien, je ne connais aucune ville française, ni aucun département. Mais j’ai écouté d’anciennes chansons d’Édith Piaf, Jacques Brel et Serge Gainsbourg et j’adorerais connaître la cité qui les a inspirés.

Finalement, j’ai écrit cette lettre de motivation si difficile. Elle me semble très jolie, n’est-ce pas ?

Misósofos
P.S. : J’espère être admis même si je ne vous parais pas très sympathique.

Por si alguien todavía no lo ha pillado, me voy de erasmus a París.

Palabra de honor

28 Abril 2008

Un vagabundo se pasea por la Calle de la Amargura, a las cinco de la madrugada desapercibido por todos y luciendo un enorme reloj de oro de la marca Rolex.
Caminaba por allí de casualidad y acercóseme, para pedirme limosna, supuse; mas sus intenciones eran otras. Me mostró el reloj, me hizo comprender cómo aquél instrumento era capaz de medir el tiempo y cómo el tiempo transcurre y generaciones enteras desaparecen para dar paso a las siguientes; cómo nosotros mismos morimos cada día para dar paso a nuevos yos individuales cambiados por hastiados de nosotros mismos o por hallar maneras más eficientes de existecia.

La cara nos cambia por segundos, de manera imperceptible a corto plazo. Mutamos en otros seres, cambiamos de parecer y de expectativas. ¿Habrá algo inamovible? ¿Cualquier cosa que no mude su piel y se revista con otra de un reptil de familia diferente? Quizá un par de cosas: El honor y la palabra.
La palabra de un hombre, que vale tanto como él mismo; un hombre que vale tanto como su palabra. Todo hombre, vale lo que su palabra vale. Hacer honor a la palabra, es tener honor; y no se puede tener honor sin palabra. Eso es de hecho, lo que me hace esperar por algo más tiempo.

Mi portátil y yo

27 Abril 2008

A veces se me ocurre pensar, que mi ordenador portátil no es un aparato tan complejo, sino un conjunto de dispositivos más simples, que juntos constituyen uno con gran multiplicidad de funciones.

Así por ejemplo, gracias a que incorpora cámara-güeb, podría ser un espejo. Puesto que lleva altavoces de los que se oye música, un transistor; como se muestran películas en su pantalla, un videocaset conectado a su correspondiente televisor. Tampoco es una tontería afirmar, que se ha convertidor en nuestro buzón, en la carta, en el papel y en el cartero, la comprobación compulsiva de la casilla de correo electrónico ha sustituido la espera de una carta; y que con los clientes de mensajería instánea, también quedan perfectamente sustituidos los telegramas, los faxes (ahora imágenes escaneadas).

Encima de mi mesa ya no hay calculadora, ni pósits, ni tan siquiera un almanaque: Sólo mi portátil.
Olvido comprar bolígrafos, lápices, gomas, sacapuntas… Todo lo escribo en mi portátil.

En mi estantería ya brillan por su ausencia diccionarios, enciclopedias y demás libros de consulta ahora dentro de un disco duro, reducidísimos a información binaria que se presenta de forma totalmente inteligible para una persona, a través de la misma pantalla donde se mostraban las películas.

Los mensajes de voz, la videoconferencia o la simple conferencia sin vídeo, han hecho desaparecer las llamadas telefónicas. Como resultado, mi móvil murió allá por el 2000 y nunca me he comprado otro.

En lugar de comprar el diario un domingo, simplemente abro las portadas virtuales de mis periódicos favoritos. Es cómodo, ecológico y gratuito. Sólo cambia un poco la postura con relación a tener un periódico en las manos.

Ya nunca voy al cine. Los estrenos se me descargan velozmente a través de la red, y cada vez con más calidad, disfruto de las últimas obras cinematográficas. Ha sustituido también al videoclub y al hombre que en él trabajaba y te recomendaba películas, por un enlace ed2k:// que consiste en una especie de resorte que hace que comience una descarga en un programa de pares.

No se venden más cintas de vídeo ni música en las gasolineras. Tampoco en los mercados, o si lo hacen ya nunca me fijo.

Dejé de contar con un flexo ni velas el día que enchufé una lámpara usb a uno de los puertos de mi portátil. Incluso le he enchufado un calentador de cafés y preparo en él mi desayuno cada mañana.

Por todo esto, prefiero pensar que mi ordenador portátil no es demasiado complejo. Tan sólo se trata de un conjunto de lápiz, papel, sobre, correo, buzón, cartero, cafetera, flexo, calculadora, teléfono móvil, videocaset, cámara fotográfica, espejo, cámara de vídeo, fax, enciclopedia, diccionario de español, diccionarios bilingües, libros de consulta, videoclub, encargado del videoclub, cinematógrafo; tijeras y barra de pegamento para hacer collages, portarretratos, cajón lleno de fotografías, estantería con cintas de vídeo, libros o periódicos viejos.
Y eso, para mí: Para algunos, es la regla, el cartabón y la escuadra de un arquitecto; el vademécum de un médico; la tabla periódica de un estudiante de química del primer año; el televisor para un jubilado; la pelota, la videoconsola y los amigos de un niño en la inocencia de su primera infancia; la paloma que lleva un mensaje hasta una ventana con sólo una luz tenue dentro de la que se vislumbra una silueta femenina, perfumada, angulosa, encantadora; ella sí que es compleja, contribuye a la belleza del mundo; ella, siempre digna de un estudio pormenorizado durante toda una vida; ella y no este maldito ordenador-portátil.

Resumen de Los Indomables de Filippo Tomasso Marinetti

26 Abril 2008

Los indomables viven en una isla tropical que está dentro de un
mar de lava. Volkur y Mazapá son dos negros que les hacen de carceleros a estos hombres encadenados, desnudos y en el interior de un foso. Disfrutan torturándose entre ellos, haciéndose sangrar.
Pero en realidad, los negros también están presos de los Cartáceos, que les conceden ir a un oasis donde son felices de verdad, aunque sin recordar después nada.
En el oasis, hay un lago en el que se bañan los indomables, y eso los hace recordar la bondad, se abrazan, son amables entre ellos y se aprecian.

Todos entran en la ciudad cuando los invita el Gran Cartáceo. Una vez allí, los cartáceos se desvelan como producidos por grandes obras literarias.
En la ciudad, están tambíen los hombres semiluminosos y los Fluviales, que se encargan de trabajar en la macinaria de la ciudad.
Los indomables llegan cuando está comenzando una revolución. Los Fluviales quieren acceder al lago. Mirmofim es el cabecilla de la revolución y dirige a los Fluviales y a los Cartáceos a destruir una esclusa, a fin de que las aguas se expandan y el lago de la poesía llegue a todos.
Cuando lo hacen, Mirmofin mata a Mazzapá. Al final, parece ser que todo está como al principio. Sin embargo, Mirmofin aún recuerda el lago y se lo puede contar a los demás. La metamorfosis de los indomables comienza y el libro, acaba.

Paris, je t’aime

25 Abril 2008

Vender a los vendedores
Matar a los matadores
Escribir a los escritores

Cambiar de rumbo
Virar de nuevo
Sentirse esclavo

La obsesión se siente
Todo lo salpica
Todo lo consiente

Película con mil rombos
no recomendada
para el humano ojo

¿Será tumba el Sena?
¿Pero, y si no?
Arderá París
con esplendor luminoso
y será hermoso
pues es París

Te convido a creerme, cuando digo futuro

24 Abril 2008

El fulgor rutilante rubicundo amalgamado en su pupila verde-azul, quiso aparecer de nuevo astro cegador.
Y cambió el curso de las aguas, mientras se desplegaban sus alas como enormes hojas de palmera creciendo por segundos. Aire dejó atrás la época en la que no olía a nada, para contener una fragancia felina y un recuerdo olvidado en el fondo del segundo y mayor cajón de la memoria.
El pensamiento se volvió más acompasado que el electrocardiograma de una nuez sana, el goteo incesante de un arroyo medio en el que chapoteaba la vida cada vez más lenta y largamente. Hermosa, bonita, similicadente, desnudadora de almas bohemias, hace que el vello se me erice como pitas, mirtos y erizos de mar punzantes como su mirada.
Arriar las velas. Las aguas tumultuosas obligan a navegar con precaución, la muerte desvencijada ha contratado a un sicario que mata al amor, por un mínimo estipendio. ¡Desapareced de mi vista, por Zeus! ¡Por Júpiter! ¡Por todos los dioses del Olimpo y Hares en un mal día!
No os quiero ver ni a uno de vosotros, Temores; os aplastaré con la palma de mis manos, que ya ha aplastastado cráneos, corazones y divinidades. ¿Qué se interpone ante mí y el filo de una espada que se puede tomar por el mango de oro macizo pesado como el oro o la liviana hoja sosegadora de todo mal?!
Braman en el pecho mil lunas hasta ahora calladas como la luna, la sangre fluye por sus cavidades estrechas portando una insuflación celular instantánea. El cuerpo se mueve, como propulsado por la energía interior de la vida. ¡Cabalgar! ¡Esquiar! ¡Correr! ¡Saltar! ¡Nadar! ¡Volar! ¡Andar! ¡Trotar! ¡Conducir! ¡Marchar! Todo un ejército de sentimentos hasta ahora descarriados persiguiendo un único objetivo, por el bien común, por el único bien, por la felicidad de una desflorada y la de una flor; reinventar cada segundo habiéndola olido y amarla un millón de veces desde que salga hasta que se ponga el sol.

Al final, el motivo de la búsqueda tenía a su vez otro motivo para buscar: Indagaba el paradero del tiempo perdido.

Tú y el desierto

23 Abril 2008

No existe vida más allá de sus labios
ni más alta cumbre que la de sus senos
¡Tu piel es de ella! Halaga al melocotón la abeja
No hay objetivo desarropado de olvido ante tus ojos
Ni palabras con sentido, sólo tus palabras
A tus afueras sólo reina la nostalgia
Las magnolias se inclinan, con sus singulares tépalos:
¡Abrid paso, ha llegado La Reina!