Oriol el bogavante

Uri, es un tío sensible que llora ante los bellos amaneceres. Todo sensibilidad, por detrás y por delante. Yo, lo dejaría dormir con mi hermana la modelo sin preocuparme por su castidad.
Uri, es un tío tímido. No se atreve a hablar con las mujeres, tartamudea en su presencia y se pone colorado ante la más mínima insinuación.
Uri, es todo un romántico. Uno de esos que persiguen el amor eterno en una sola persona de la que se enamoraron en la primera infancia. Compone sonetos y escucha canciones poéticas sobre bogavantes en playas vírgenes llenas de inocencia.
Uri, es inmaculado y puro. Nunca encontró a la chica adecuada, a pesar de todas las numerosas oportunidades que se le presentaron.
Oriol, nunca se tocó la sardina. No entendía de pajas submarinas ni de jóvenes se frotan cuando la florida estación llega.
Uri, es nacionalista. Tiene unos calzoncillos con un toro de osborne y una inmensa bandera de la España franquista cubriendo toda su ventana.
Uri, es un vago que no hace la comida. Normalmente tienen que alimentarlo los demás y ni siquiera sabe dónde queda la cocina.
Oriol, jamás tuvo pensamientos obscenos con ninguna de sus amigas.
Uri, no toma ninguna bebida alcohólica. Ni siquiera los botellines de cerveza sin alcohol, pues dice que contienen algunas décimas.
Uri; qué gran tío, Oriol. Un gran hombre con un gran nombre de español.

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